El Slow Food llega a Ávila de la mano de la Federación de Hostelería de CONFAE

Participantes del encuentro con el Slow Food, en el local abulense La Viña Bonita

Slow Food, es un movimiento internacional nacido en Italia que se contrapone a la estandarización del gusto en la gastronomía, y promueve la difusión de una nueva filosofía que combina placer y conocimiento.

El pasado martes tuvo lugar un encuentro de trabajo de la Federación Abulense de Hostelería de CONFAE con una representación de Slow Food, que contaba entre su miembros con el Secretario General  de Slow Food Internacional Paolo Di Croce. Por entender que esta filosofía gastronómica y de consumo puede ser un aporte positivo para el territorio, a esta se había invitado también a los grupos políticos con representación municipal, algunos de los cuales participaron activamente en el sesión de trabajo.


Slow Food, es un movimiento internacional nacido en Italia que se contrapone a la estandarización del gusto en la gastronomía, y promueve la difusión de una nueva filosofía que combina placer y conocimiento. Opera en todos los continentes por la salvaguarda de las tradiciones gastronómicas regionales, con sus productos y métodos de cultivación. El símbolo de Slow Food es el caracol, emblema de la lentitud.


La asociación fue fundada en 1986 en Italia  bajo el nombre originario de ArciGola. Hoy en día el movimiento internacional Slow Food está presente en más de 50 países y cuenta con más de 83.000 socios.


Entre  los objetivos del movimiento cabe destacar el interés por otorgar dignidad cultural a la gastronomía y la alimentación;  promover los productos alimenticios y las modalidades de producción ligados a un territorio bajo una óptica de salvaguardia de la biodiversidad y promover la práctica de una calidad de vida distinta, basada en el respeto al ritmo y tiempo naturales, al ambiente y la salud de los consumidores.


El proyecto más importante llevado a cabo por Slow Food es el «Arca del Gusto»: un censo de productos alimenticios locales amenazados de extinción. En conexión con el Arca funcionan los «baluartes» proyectos sobre el territorio que tienen como objetivo sostener concretamente estos productos.


En el marco de este encuentro de trabajo se sentaron las bases para una posible colaboración futura que posibilite la apertura de esta interesante filosofía gastronómica los profesionales de la hostelería abulense y a los productores agroalimentarios de toda la provincia.  Sería un incentivo innovador que puede contribuir a mejorar la posición del destino Ávila