El Sevilla mantiene su portería a cero y es equipo de octavos de 'Champions'

Rico, enorme, y el Sevilla a octavos

El Sevilla FC ha defendido contra viento y marea su ventaja en la clasificación del Grupo H de la Liga de Campeones contra el Olympique de Lyon (0-0) cosechando una igualada en la última jornada que bastó para concretar su clasificación a octavos de final después de mantenerse en pie ante la multitud de arreones a la que tuvo que hacer frente.

 

FICHA DEL PARTIDO

 

OLYMPIQUE DE LYON: Lopes; Rafael, Yanga-Mbiwa, Diakhaby, Morel; Gonalons, Tolisso (Grenier, min.78), Darder (Cornet, min.72); Ghezzal (Fekir, min.65), Valbuena y Lacazette.

 

SEVILLA FC: Sergio Rico; Mariano, Rami, Pareja, Mercado, Escudero; Iborra, Nzonzi, Sarabia (Ben Yedder, min.65), Nasri (Kranevitter, min.87) y Vitolo.

 

ÁRBITRO: Jonas Eriksson (SUE). Amonestó a Gonalons (min. 38), Yanga-Mbiwa (min. 53) por parte del Olympique de Lyon y a Sarabia (min. 32), Nasri (min. 36), Mercado (min. 73) por parte del Sevilla FC.

 

ESTADIO: Stade de Lyon.

La 'final' por la última plaza en juego en este grupo se saldó con una equidad que benefició a unos españoles que parecían tener los deberes hechos desde el cuarto encuentro continental. Sin embargo, el conjunto nervionense tuvo que soportar hasta el último minuto un cúmulo de acometidas que no fructificaron en las botas de un Valbuena hiperactivo y que se topó con un Rico imperial en portería y con unos palos protagonistas.

 

El conjunto de Jorge Sampaoli salió con vida del bombardeo al que fue sometido en el Stade de Lyon. Sin una referencia fija en ataque de inicio, el Sevilla aprendió a sufrir para salvaguardar su ventaja y su billete a octavos de final, el cual mantenía en posesión siempre y cuando no obtuviera un revés con una diferencia superior de dos tantos.

 

Sin embargo, en plena niebla francesa Vitolo pudo ver la salida hacia la luz en los primeros minutos al definir directo a la madera en un mano a mano escorado. Pero este zarpazo no fue más que un espejismo en una noche hispalense gris en la que los locales dominaron las ocasiones a base de intensidad y coraje.

 

El estadio galo se convirtió en una olla a presión en una auténtica 'final' por la segunda plaza y tuvo su principal objetivo en Samir Nasri, que después de formarse en las filas del Olympique de Marsella y de debutar con el primer equipo regresó a territorio enemigo acompañado de abucheos constantes.

 

El Olympique apretó y consiguió ahogar en su campo a los de Nervión, respondiendo con dureza al susto inicial con dos remates al travesaño de Tolisso y Valbuena. Ante el asedio local, los españoles se vieron obligados a replegarse en busca del contragolpeo y así lograron igualar la polémica en las áreas.

 

Valbuena, que en la primera mitad sondeó el área sevillista de forma amenazante y continua, fue protagonista también de una acción en la que los franceses reclamaron penalti por un empujón, aunque minutos más tarde el Sevilla hizo lo mismo tras una caída de Vitolo después de recortar a Lopes.

 

LYON JUEGA UN 'PAPEL' ESTÉRIL

 

Las múltiples oportunidades de peligro no vieron puerta y el encuentro comenzó a morir ante la desesperación lionesa, que llegó incluso a aferrarse al rol de una afición que pretendió sacarle las cosquillas a los jugadores visitantes con el lanzamiento de pelotas y aviones de papel a todo adversario que se acercara a la grada.

 

Pese a los esfuerzos de todo tipo, nada ni nadie logró descolocar a un Rico salvador bajo palos por enésima vez, frustrando los intentos del balón por entrar y atrapando la clasificación sevillista a octavos de la 'Champions' como segundo de grupo, un hito que no se alcanzaba desde el 2008. Por contra, el Olympique de Lyon se fue a casa con el 'triste' premio de la Europa League después de haber mostrado sus intenciones con descaro.