El ser humano adorna las tumbas con flores desde hace más de 13.000 años

Los seres humanos han adornado las tumbas con flores durante más de 13.000 años, según ha determinado un equipo de arqueólogos que ha hallado la primera evidencia de esta tradición en una tumba en Israel que contenía restos de salvia, menta y otras plantas.

En los tiempos modernos la tradición se utiliza como señal de respeto o recuerdo, pero se cree que comenzó hace miles de años para ocultar el hedor del cadáver en descomposición. También se esperaba que el olor de las plantas evitaría que los animales fueran atraídos a la tumba para desenterrar el cuerpo. Pero también había otras creencias sobre esta práctica. Así, los romanos solían colocar en el fondo de la tumba como un jardín para que el espíritu pudiera disfrutar del mismo.

 

Hasta ahora, había datos sobre esta tradición, pero no se sabía cuándo podría haber comenzado. Arqueólogos de la Universidad de Haifa (Israel) han determinado que hace unos 13.700 años ya se colocaban flores junto a los fallecidos. El hallazgo se ha producido en un pintoresco lugar, similar a un cementerio actual, conocido como Cueva Raqefet.

 

Para este trabajo, se ha utilizado la datación por carbono en el revestimiento de las tumbas, que contenía 29 esqueletos, entre niños y adultos. Cuatro de ellas contenían grandes cantidades de plantas, según ha indicado el autor principal del trabajo, Dani Nadel.

 

Nadel ha apuntado que "las plantas con flores poseen mecanismos que estimulan las respuestas emocionales y sociales positivas en los seres humanos". A su juicio, es "difícil establecer cuándo la gente comenzó a utilizar las flores en actos públicos y ceremoniales, debido a la escasez de pruebas pertinentes en el registro arqueológico", por lo que ha definido su descubrimiento, que ha sido publicado en 'PNAS', como "muy interesante".



"El hallazgo demuestra que, al menos, hace unos 13.700 años se utilizaban forros de conservación de flores, lo que supone que esta práctica se inició mucho antes de lo que se pensaba", ha añadido.



Del mismo modo, ha explicado que la preparación de estas tumbas fue un proceso planificado y sofisticado, con significados sociales y espirituales que reflejan una sociedad pre-agrícola compleja.



En el 'cementerio' prehistórico también se han encontrado fosas comunes que tenían objetos artesanales y naturales (de piedra o hueso) que sugieren que el uso de flores convivió con otras prácticas más antiguas.



"Los estudios experimentales han demostrado que las flores han tenido un papel significativo como fuentes externas de estímulos emocionales con impactos positivos medibles en la función social humana. Las flores pueden ser usadas para expresar simpatía, orgullo y alegría. También se utilizan para expresar sentimientos religiosos", ha explicado el investigador.