El rugby en Ávila también es cosa de chicas

Seis de las integrates del equipo femenino del Rugby Ávila Club. / Fotos: Antonio S. Sánchez
Ver album

En apenas tres semanas, el Rugby Ávila Club ha conseguido reunir a más de una decena de chicas con la ilusión de ser parte de un deporte minoritario en el que ellas tienen mucho que decir, como demuestran a nivel nacional e internacional. Ya se entrenan, entre ellas y con los chicos y quieren más, porque tienen el deseo de poder conformar un equipo con el que poder llegar a competir y acercar este deporte a los abulenses.

A día de hoy, en España el rugby es un deporte minoritario, tanto para hombres como para mujeres, pero en el caso del rugby femenino se encuentran muchos más problemas de apoyo y difusión, y todo ello a pesar de tener mejores resultados y ser mucho más visible internacionalmente que el masculino. Una realidad que en nuestra ciudad se pretende que no sea más que fantasía, por lo que el Rugby Ávila Club, una vez parece que se va asentando y dando a conocer esta práctica deportiva entre los abulenses, ha querido dar un paso más y crear su sección de féminas, a la que, en apenas dos semanas, ya se han unido más de una decena de jugadoras.

 

Aseguran desde el club que, por el momento, el objetivo es encontrar a chicas dispuestas a unirse al equipo, entrenar con el resto de jugadoras y disfrutar de este deporte, para, en un futuro y si es posible, competir en alguna Liga. Las que ya forman parte del RAC, destacan, “tienen mucha ilusión y muchas ganas de comenzar a jugar y desde el club les mostramos nuestro apoyo y afrontamos ese reto con la misma ilusión”.

 

Actualmente chicos y chicas entrenan juntos durante la mayor parte del tiempo, pero en determinados ejercicios se separan, y sólo porque “están empezando”, porque, de hecho, a algunas de ellas muchos chicos las incluirían en el propio equipo masculino, por fuerza y por ganas. Y es que, en cada sesión de entrenamiento se las ve motivadas e ilusionadas, se esfuerzan mucho y participan de forma activa, por lo que apuntan que “con el empeño que ponen día tras día esperamos poder conseguir un equipo muy completo y fuerte”.

 

Entre las chicas que ya se han unido a esta aventura las hay que ya lo han practicado antes y las hay novatas, algunas estudian y otras trabajan, y se encuentran en una franja de edad que va desde los “veintipocos” a los “trentaytantos”. Para conocerlas de cerca hablamos con seis ellas, Teresa, María, Esperanza, Laura y dos Saras. Teresa ya lo practicó en Segovia, y de vuelta a Ávila tras varios años no pudo dejar la oportunidad de volver, mientras que las demás se han acercado como una nueva experiencia, un nuevo deporte que practicar, diferente a lo que habían conocido.

 

Sobre qué les llama la atención del rugby, Teresa asegura que “es un deporte que engloba a mucho tipo de gente, cada uno tiene su puesto en el campo, uno grande uno pequeño, uno más atlético, uno más “gordito", y estos forman un todo, por muchas buenas acciones individuales si no eres una piña y actúas en conjunto, no consigues mucho”, y destaca que “prima el compañerismo y el respeto”. A ello, una de las Saras añade que “al final son muchas personas que acaban siendo como parte de tu familia”, mientras Laura destaca que “requiere rapidez y fuerza, colaboración, compañerismo, inteligencia, concentración y generosidad. Puede parecer un deporte muy agresivo visto desde fuera, pero una vez en el campo compruebas que no es así”. Diferentes puntos de vista que al final convergen en la idea del equipo y el compañerismo.

 

Entre todas ellas se han propuesto conformar un equipo y dar más a conocer el rugby en Ávila y aseguran que “trabajando y luchando” podrán conseguir un grupo para competir, por lo que hacen un llamamiento para que más chicas rompan los prejuicios y se unan a ellas, para lo destacan las sensaciones que han vivido en sus primeros días entrenando con el RAC. Algunas partían de un miedo y una curiosidad que se ha convertido en ilusión, ganas de seguir y felicidad por el esfuerzo.

 

Ahora, desde el conocimiento, recalcan, se lo recomendarían a todas las chicas, y así lo van haciendo, mientras que desde el club se han propuesto, junto a ellas, “romper los prejuicios y las ideas equivocadas de que es un deporte sólo para gente fuerte y muy bruto” para lo que invitan a todas las que sientan curiosidad “a curarse entrenando con las chicas todos los martes y jueves en la Ciudad Deportiva”.