El resplandor del Sol en el Amazonas llega al espacio

Los astronautas a bordo de la Estación Espacial Internacional utilizan puntos de reflexión del Sol para revelar características son que de otra forma resultarían difíciles o imposibles de aprecias.

 

Visto desde 290 kilometros por encima, el río más grande de la Tierra, el Amazonas, serpentea a través de una llanura de inundación superando el cauce los 32 kilómetros de anchura. La luz del Sol sobre la superficie del agua revela numerosos lagos y  afluentes secundarios en la llanura de inundación.

 

Estos extensos lagos tienen una historia que contar. En respuesta a la caída del nivel del mar durante la última Edad de Hielo, el río Amazonas labró un cañón de decenas de metros de profundidad.

 

El nivel del mar subió de nuevo con el rápido derretimiento de las capas de hielo, y manteniendo el ritmo, el Amazonas también se hizo más grande. La crecida del río rellenó el cañón con enormes cantidades de sedimentos de las montañas remotas de los Andes en el proceso. La persistencia de las depresiones lacustres muestra que este proceso de llenado no es ha completado aún.

 

Numerosos parches más ligeros que indican deforestación salpican el margen izquierdo de la imagen. Pequeñas manchas rojas, brillantes en cada lado de la llanura de inundación son minas a cielo abierto donde se exponen los suelos rojos que subyacen en la selva.