El Registro de Certificados de Eficiencia Energética suma ya 4.191 viviendas en Ávila

La certificación de eficiencia energética es un procedimiento oficial que califica energéticamente un inmueble calculando tanto el consumo anual de energía necesario para cubrir su demanda en condiciones normales de ocupación y funcionamiento.

El Registro de Certificaciones de Eficiencia Energética de Castilla y León empezó a funcionar en enero de 2012, cuando esta etiqueta sólo era obligatoria para nuevas construcciones, y en mayo de 2013 se modificó el procedimiento de inscripción para adaptarlo a los nuevos preceptos legales, modificando la aplicación informática CEREN para la tramitación telemática de los certificados.

 

Se ha llegado a las 73.315 certificaciones definitivas a finales de julio, de las que 4.191 se han emitido en la provincia de Ávila; solo por delante de las 3.391 en Zamora.

 

Las diferencias numéricas interprovinciales son coherentes con el padrón de habitantes de cada territorio y con la actividad económica predominante, aspectos que inciden en la construcción de viviendas nuevas, la rehabilitación de las existentes o una mayor tendencia al alquiler. Así, por ejemplo, el volumen de certificaciones de pisos es más elevado en provincias más pobladas o más turísticas, en aquellas con más presencia del sector servicios y en ciudades universitarias.  

 

En cuanto a la tipología de edificios que cuentan con certificación definitiva, cabe destacar que casi el 89 % son viviendas, ya sean bloque, individual en bloque, unifamiliar, unifamiliar aislada, adosada o pareada. El 11 % restante son edificios de uso terciario, donde se incluyen locales, oficinas, hoteles y residencias y centros docentes y sanitarios, entre otros.

 

El certificado de eficiencia energética otorga una doble calificación energética a cada inmueble, que se mide en función de su consumo y de sus emisiones de dióxido de carbono a través de una escala que va de la A a la G, siendo A un indicador de máxima eficiencia  y G, de mínima.