El Real Madrid, a la final tras un repaso histórico al Barça

Sergio Rodríguez

El Real Madrid se ha convertido en el segundo finalista de la Euroliga después de una victoria histórica sobre su eterno rival, el FC Barcelona, al que derrotó por 38 puntos de diferencia (62-100), la mayor distancia de la historia de las 'Final Four'.

 

FICHA DEL PARTIDO

 

FC BARCELONA: Huertas (7), Oleson (8), Papanikolau (6), Lorbek (8), Tomic (16) --cinco inicial-- Pullen, Dorsey (5), Sada, Abrines (2), Navarro (3), Nachbar (7).

REAL MADRID: Llull (11), Rudy (12), Darden (6), Mirotic (19), Bourousis (7) --cinco inicial-- Reyes (11), Díez, Rodríguez (21), Carroll (7), Slaughter (4), Mejri (2).

PARCIALES: 20-20, 17-25, 11-28, 14-27.

ÁRBITROS: Christodoulu, (GRE), Belosevic (SER), Lottermoser (ALE). Eliminado por cinco faltas personales, Bostjan Nachbar.

PABELLÓN: Mediolanum Forum. 11.843 espectadores.

A pesar de la diferencia final, el Barça tuvo su opción al comienzo. El inicio del encuentro recordó al de la semana pasada en la Liga Endesa. El Barcelona muy enchufado y destrozando al Real Madrid con el 'pick and roll' frontal y a base de ser más agresivo en el rebote. Los de Xavi Pascual llegaron a tener una ventaja de ocho puntos (12-4) y si no fue mayor fue por el desastre de los azulgrana desde el tiro libre.


Ahí se acabó el Barça. No aprovechar su momento fue el error del equipo de Pascual. Porque entonces entró en el campo Sergio Rodríguez y el partido cambió para siempre. Empezando por lo simple, el frío dato, el 'Chacho' acabó con 21 puntos, 6 asistencias y 4 faltas recibidas para un total de 24 de valoración.

Pero su importancia en el juego fue digna del premio que le dieron el jueves, el de MVP de la competición. Sergio Rodríguez cambió el partido cuando entró en el primer cuarto y lo dinamitó en su aparición en el segundo. En su primera entrada a la cancha --antes de lo habitual, a más de cuatro minutos del final del primer cuarto-- convirtió en positiva una tendencia que era negativa para el Madrid; en la segunda, simplemente elevó el partido del Madrid hasta el cielo baloncestístico.

Porque el equipo de Laso hizo con el Barça en el tercer cuarto lo que ha hecho multitud de veces durante esta Euroliga: meter un directo a la mandíbula en forma de parcial que acabó con el partido. Esta vez fue de 1-17, que mandó el marcador de un 47-56 a un 48-73 definitivo. En esa franja, Sergio Rodríguez hizo 10 puntos y acabó con todo foco de resistencia blaugrana. Desde ahí hasta el final, el Madrid se gustó hasta llegar a los 100 puntos en el marcador y los 38 de diferencia.

Pero el partido del equipo blanco no fue obra exclusiva del canario. Él fue el director de orquesta de un equipo que respondió en una cita clave con la tranquilidad de un partido de la liga regular. Respondieron Rudy y Llull --23 puntos y 28 de valoración entre ambos--, imprimiendo el ritmo defensivo que más convenía al equipo de Laso e incluso Carroll recuperó sensaciones, anotando siete puntos.

Y no solo respondieron, sino que fueron claves Nikola Mirotic y Felipe Reyes mientras el Barça aún estuvo con vida. El primero --19 puntos, 4 rebotes-- fue trascendental con nueve puntos en la fase en la que el Barça tuvo el control del choque. Reyes --autor de 11 puntos--, por su parte, fue también decisivo en la primera parte, cuando el Madrid empezó a fraguar su victoria.

ANTE TOMIC, DEMASIADO SOLO

Más del Madrid, porque el partido fue suyo. Merecen también su lugar en este partido histórico ante su eterno rival el resto de interiores del Madrid. Slaugther porque añadió intensidad defensiva, Bourousis porque tuvo apariciones --en ataque y en defensa-- en los momentos de calentura antes de que el partido se rompiera y Mejri porque no desentonó sobre la pista. Y por supuesto Pablo Laso, mucho mejor que su homólogo blaugrana, Xavi Pascual.

Todo lo positivo del Madrid fue negativo en el Barça. Todo lo bueno del partido del Barça se redujo a Ante Tomic. El croata acabó con 16 puntos y ocho rebotes y aún así, como en días así nada es perfecto para el equipo perdedor, el partido de Tomic tiene un pero: los tiros libres. Su 4/9 desde la línea de personal pesó mucho en los momentos en los que el partido estaba en juego.

Al croata solo le ayudaron Marcelinho Huertas y Brad Oleson --15 puntos entre ambos-- porque todo lo demás falló en el conjunto de Pascual, sin capacidad alguna de reacción ante el vendaval blanco. En lo numérico, fue especialmente sangrante fue el mal día en el lanzamiento exterior --5/18 en triples-- y ya citado desastre desde la línea de tiros libres --13/24, 54%--.

Un Barça que se va por la puerta de atrás después de hacer una excelente Euroliga, sobre todo en un 'Top-16' en el que dominó con mano de hierro ante gigantes de la talla de Olympiacos o Panathinaikos. Pero se va porque le ha echado un grandísimo equipo, el Real Madrid, que tratará el domingo de conseguir la novena Copa de Europa de su historia.



 

 

Noticias relacionadas