El Real Ávila salva un punto de oro en casa del Cristo Atlético de cara a la salvación

El conjunto encarnado ha conseguido una valioso empate en tierras palentinas en casa del Cristo Atlético, después de un intenso partido frente al Cristo Atlético, en el que los abulenses se vieron obligados a remontar un 2-0 en contra y en el que el guardameta Darío se convirtió en el gran salvador del equipo deteniendo dos penaltis.

El partido empezó mal para los abulenses, ya que en el minuto 1 encajaban el primer tanto del encuentro en contra, obra del local Mikel tras una falta lateral. A partir de ahí se sucederían las oportunidades para ambos conjuntos, pero sin mayor peligro, hasta los frenéticos minutos finales del primer periodo con dos goles y un penalti.

 

En el minuto 39, el jugador del Cristo Atlético Niche parecía sentenciar el choque al conseguir el 2-0, pero sólo tres minutos después, en el 42, Zaka recortaba distancias estableciendo el 2-1 en el electrónico. Sin tiempo para reposar la emoción abulense, el árbitro señalaba el lanzamiento desde los once metros por mano de Miguel, pequeña decepción en medio de la euforia que duraría escasos segundos, ya que el guardameta Darío se encargaría de detenerlo, dando por concluida la primera parte.

 

Esa euforia de los últimos minutos se vió reflejada nada más saltar al terreno de juego para el segundo tiempo, en la que Álex y Bruju se quedaron en el vestuario y salieron para sustituirlos Rony y Cintrano, porque a diferencia de otros encuentros de esta temporada, esta vez fue el conjunto encarnado el que golpeó al rival nada más escuchar el pitido inicial, con un tanto del almeriense Miguel, que establecía el empate 2-2 en el minuto 46, que a la postre sería definitivo.

 

Aún así, el marcador pudo ser bien diferente en los también frenéticos minutos finales del segundo tiempo si el propio Miguel no hubiera estrellado el esférico contra el poste de la portería palentina en el minuto 82, o si el guardameta Montero le le hubiera hecho un soberbio paradón en el 89. Pero la jugada clave llegaría en ese mismo minuto, cuando el árbitro Javier Rivero Guerra señalaba un nuevo penalti a favor del Cristo Atlético, que Darío, redondeando una soberbia actuación volvía a detener, dejando el resultado final en tablas.

 

Tras el encuentro, el entrenador del Real Ávila, Toni Ayala, ha destacado que "la primera jugada marca el partido, tuvimos un despiste en la falta en el minuto 1 y el más bajito nos marcó de cabeza” y destacó que "en la primera parte no estuvimos bien. Teníamos el balón pero no teníamos ni mordiente ni profundidad”, aunque señaló que "en la segunda parte con los cambios el equipo mejoró”.


Ayala también ha destacado que "hicimos un fútbol más directo, dominamos la zona de rechaces y tuvimos varias ocasiones, pero nos sigue faltando fortuna de cara al gol. Unas veces el portero y otras los postes evitaron que marcáramos”. Por ello, ha destacado, "la segunda parte me deja un buen sabor de boca, lo mismo que la capacidad de reacción del equipo”. Y es que, concluyó, "Con todo lo que ha pasado, con los dos penaltis en contra, es un buen punto, pero se queda mal sabor de boca porque volvimos a merecer más”.