El presunto pederasta de Ciudad Lineal no declara y su defensa dice que está "muy cabreado"

Antonio Ortiz, en el banquillo de los acusados

El presunto pederasta de Ciudad Lineal, Antonio Ortiz, se ha acogido a su derecho a no declarar ante los magistrados de la Sección Séptima de la Audiencia Provincial de Madrid, al igual que se ha negado a hablar sobre las agresiones sexuales durante toda la instrucción. "No voy a declarar señoría", ha dicho.

Al inicio de la vista, la presidenta de la Sala ha preguntado al acusado si conocía los hechos que se le imputan, a lo que éste ha manifestado que sí, que los conoce. Por ello, se ha decidido no dar lectura de los escritos de acusación.

 

Tras manifestar que no declara, la presidenta se ha negado a que se lean las preguntas a instancias del abogado de una de las acusaciones particulares. "Este señor no ha declarado nunca", ha espetado María Luisa Aparicio al letrado José Antonio Tuero.

 

Visiblemente moreno y con el pelo más corto que cuando fue detenido, Ortiz viste sudadera gris, camiseta verde, pantalón beige y zapatillas. Ha entrado cabizbajo a la sala y ha tratado de taparse el rostro al ser fotografiado. Se mantiene serio, impasible ante lo que va sucediendo en la sala en la fase de cuestiones previas.

 

El abogado de Ortiz, Cristóbal López Sitjar, se ha opuesto a que haya nuevas pruebas, dado que no es el momento procesal para ello. En los pasillos, su defensa ha manifestado que su cliente está "muy cabreado", ya que considera que está ya juzgado. Su defensa pide su libre absolución.

 

El acusado afronta penas de entre 26 y 126 años de cárcel. La Sección Séptima será la encargada de juzgar los hechos, con la presidenta María Luisa Aparicio al mando de las sesiones.

 

El Ministerio Público solicita una pena de 77 años y seis meses de prisión. Además, exige una indemnización de 75.000 euros para la testigo protegido 2 (TP2) por los daños morales, a la testigo protegido 3 (TP3), de 300 euros por los días que tardaron en curar sus lesiones y estuvo impedida para dedicarse a sus ocupaciones habituales y de 100.000 euros por los daños morales causados.

 

En el caso de la testigo protegida 4 (TP4), la Fiscalía solicita una indemnización de 900 euros por los días en que estuvo hospitalizada para curar sus heridas y de 150.000 euros por los daños morales. La testigo protegido 5 (TP4), deberá ser indemnizada, en su caso, en la cantidad de 100 euros por el día que tardó en curar sus lesiones y en 100.000 euros por los daños morales.