El presidente de la Cámara de Comercio de Ávila muestra su "rechazo" a la Huelga General del 14N

 

COMUNICADO

El presidente de la Cámara Oficial de Comercio e Industria de Ávila, José Manuel Izquierdo Barreras, quiere manifestar su rechazo absoluto a la decisión adoptada por quienes se atribuyen con carácter de exclusividad la defensa de los trabajadores al convocar un paro general para el próximo 14 de noviembre en un país, y en particular una provincia como la nuestra, en la que precisamente la falta de trabajo es su mayor problema y cuyo mayor reto es en estos momentos la generación de actividad económica. Existen otras vías para la exigencia de responsabilidades políticas ante una situación económica desfavorable que no pasan por el agravamiento de ésta mediante un paro de la actividad productiva.

Por esta razón, una vez más, el Presidente de la Cámara Oficial de Comercio e Industria de Ávila advierte que las empresas y empresarios abulenses no pueden permitirse el lujo de parar una jornada laboral en unos momentos en los que todos los recursos disponibles deben dedicarse únicamente a generar actividad económica.

Desde la Cámara Oficial de Comercio e Industria de Ávila se apela a la responsabilidad colectiva y se exige la garantía por parte de los poderes públicos del respeto a la libertad de empresa, para lo cual debe impedirse cualquier tipo de coacción por parte de las entidades convocantes a quien ese día acuda a su puesto de trabajo.

Igualmente, el Presidente de la Cámara Oficial de Comercio e Industria de Ávila quiere manifestar su preocupación ante el conformismo instalado en una sociedad abulense donde los anuncios de huelga general y de unos presupuestos generales del Estado y de la Comunidad Autónoma muy negativos dibujan un horizonte de precariedad económica y someten a un inmerecido castigo a la economía provincial.

Los presupuestos nacionales y regionales presentados hace unos días condenan a las empresas y empresarios de esta provincia a realizar una reflexión profunda sobre el comportamiento de nuestros representantes políticos. Si bien la Cámara es consciente de la dificultad de este momento, no aprecia que los mismos esfuerzos que se están exigiendo al sector privado (al cual se le grava impositivamente cada día más) se correspondan con los que tiene que asumir cada cargo electo dentro de sus respectivas competencias.

Igualmente, es desalentador presenciar el conformismo y parálisis de nuestros representantes en cortes nacionales y regionales ante la desaparición o no incorporación de partidas presupuestarias para proyectos, infraestructuras y equipamientos que Ávila merece desde hace décadas, déficit agravado aún más con la crisis actual. Estas carencias nunca se han querido corregir desde la responsabilidad política al observar, año tras año, cómo otras provincias eran más agraciadas en los repartos de un dinero público a cuyos fondos también contribuyen los abulenses.

El Presidente de la Cámara de Comercio de Ávila apela a la responsabilidad de quienes han sido elegidos representantes de esta provincia para presentar en beneficio de Ávila enmiendas e iniciativas que modifiquen los presupuestos, tanto nacionales como regionales, para el año 2013.

Nuestros representantes, como comisionados que son de esta provincia tanto en Madrid como en Valladolid, se deben a un mandato de los ciudadanos por los que han resultado elegidos, deben devolver a la ciudadanía lo que reciben de ella y están obligados a conseguir que las cuentas públicas en 2013 hagan justicia con Ávila.

No es aceptable la apelación a la llegada de mejores tiempos para reparar el desagravio económico con nuestra provincia pues la historia demuestra que nunca ha sido así, ni siquiera en tiempos de bonanza.

El presidente de la Cámara de Ávila recuerda que la única salida a esta crisis pasa por otorgar al sector empresarial la confianza, motivación, ilusión, seguridad jurídica y económica que un empresario hoy necesita para continuar con su negocio, poner en marcha nuevas iniciativas empresariales y, en consecuencia, contribuir a la creación de empleo, pues no olvidemos que en la nueva economía sólo se puede contar con el sector privado para generar empleo y recuperar nuestro nivel de bienestar.