El precio del ibérico mantiene el tipo pese a los 0,34 euros de bajada en los últimos cinco meses

(Foto: Chema Díez)

El sector se encuentra en una situación de cierta estabilidad tras la repetición de la última semana debido a la escasez de cochinos en Salamanca y otras zonas españolas.

El precio del porcino ibérico en la provincia de Salamanca se mantiene aún por encima de los dos euros (kilo) pese a las bajadas de los últimos cinco meses en loc cochinos de cebo y de cebo de campo. Así lo confirman las cifras de la Lonja Provincial que destacan además que la escasez de animales en el mercado provoca que las bajadas sean moderadas e incluso intercalen repeticiones.

 

De hecho, esto es lo que ocurrió en la celebración de la última Lonja en Salamanca, donde los cochinos de cebo cotizan a 2,03 euros y los de cebo de campo a 2,12 euros / kilo, acumulando un gran aumento del precio desde su inicio al alza en enero de 2012.

 

No en vano, la evolución de este producto ha sido alcista desde el inicio de ejercicio 2012, cuando el ceno cotizaba a 1,24 euros y el cebo de campo a 1,32 euros, pasando por varias fases. Así, y hasta el 21 de octubre de 2013, los cochinos no detuvieron la cotización alcista en la Lonja de Salamanca hasta alcanzar un valor de 2,39 y 2,45 euros respectivamente.

 

Desde esa fecha y hasta el 19 de mayo del presente año 2014, los cochinos se mantuvieron estables con repetición de precios, mientras que en la actualidad y cinco meses más tarde, registran bajadas continúas del precio (salvo dos semanas en agosto y la actual) para dejar el precio 0,36 y 0,33 euros menos caro para los cerdos de cebo y de cebo de campo.

 

La tendencia del mercado apunta hacia un nuevo posible descenso del cerdo ibérico pero con la repetición como opción intercalda en alguna semana ya que la escasez de cochinos en el mercado aún sigue siendo palpable pese a que el censo ha notado un repunte respecto a meses anteriores.

 

Los industriales (algunos) aún están buscando animales y los necesitan para poder cumplir con las matanzas mientras que otros no tienen tanta demanda, regulando el mercado; por su parte, los ganaderos destacan que el teléfono sigue sonando para pedir cochinos, aunque es cierto que con menos urgencias que en los tiempos de más bonanza y precio del sector.