El PP vuelve a rebajar la financiación de los partidos políticos, esta vez un 17%

Cristóbal Montoro Y Soraya Sáenz De Santamaría En Consejo De Ministros
El PP ha vuelto a apostar por una rebaja de la partida presupuestaria destinada a la financiación pública de los partidos políticos y, a través de una enmienda en el Senado, ha propuesto reducir en 10 millones la cuantía inicialmente prevista por el Gobierno para 2013, lo que supone un recorte adicional del 17 por ciento.
MADRID, 27 (EUROPA PRESS)

El PP ha vuelto a apostar por una rebaja de la partida presupuestaria destinada a la financiación pública de los partidos políticos y, a través de una enmienda en el Senado, ha propuesto reducir en 10 millones la cuantía inicialmente prevista por el Gobierno para 2013, lo que supone un recorte adicional del 17 por ciento.

En el proyecto de Presupuestos Generales de 2103 enviado al Congreso, el Gobierno fijó en 63.545.140 euros la partida destinada a subvenciones a partidos políticos para su funcionamiento ordinarias, una cuantía que se reparte en función de su representación parlamentaria. Aquella cifra ya supuso recortar a la mitad la cuantía prevista para 2012, que fue de 113,7 millones de euros.

No hubo cambio alguno en el Congreso y ha sido al llegar al Senado cuando el PP acaba de presentar una enmienda, a la que tuvo acceso Europa Press, para rebajar esa partida en otros diez millones, situándola en 52.704.140 euros, lo que supone un recorte del 17 por ciento.

Lo que permanece invariable es la cuantía prevista para ayudar a los partidos políticos a sufragar gastos de seguridad, que sigue cifrada en 2,70 millones de euros para 2013, 600.000 euros menos que en el presente ejercicio.

En su enmienda, el PP no explica los motivos del nuevo recorte y se limita a recordar que la última reforma de la Ley de Financiación de los Partidos Políticos estableció que la partida anual para subvencionar partidos políticos se establecería cada año en los Presupuestos Generales del Estado.

Aquella decisión generó las protestas de los grupos de la oposición, que criticaron que el Gobierno, con su mayoría absoluta, pudiera decidir cada año el importe de las subvenciones públicas, creando inseguridad jurídica a los partidos e impidiéndoles preparar con tiempo sus propios presupuestos anuales.