El peligro que acecha a leones, tigres y jaguares

Tigre

Los considerados grandes carnívoros, tales como tigres, leones y jaguares, se encuentran bajo amenaza debido a la disminución de población de sus presas, según se desprende del primer estudio global de los patrones de alimentación.

Este documento, apunta que estos grandes felinos, junto con los lobos y los perros salvajes, basan su dieta en la carne y se alimentan de hasta 500 especies que varían en tamaño. Desde los ratones hasta los búfalos.

 

Sin embargo, una cuarta parte de estos animales está, a su vez, amenazada por la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN), que hace un seguimiento de la salud de la fauna y flora del planeta. Según apuntan estos expertos, el efecto en cadena significa que 11 de los 17 principales depredadores de la Tierra, se enfrentan a diversos grados de extinción, incluyendo leones, jaguares, leopardos, tigres y el lobo rojo, este último en peligro crítico. "Todos menos dos --el lobo gris y el lince eurasiático-- están en declive", apunta el texto.

 

"Nuestro trabajo es el primero en evaluar el grado de agotamiento de presas al que se enfrentan los grandes carnívoros en una escala global", ha explicado el autor principal del estudio, Christopher Wolf, que ha sido publicado en 'Real Sociedad de Ciencia Abierta'.

 

UN 25% DE PRESAS EN EXTINCIÓN

 

El profesor de la Universidad Estatal de Oregón ha indicado que "para los 17 grandes carnívoros que son dependientes de la carne para la supervivencia, se identificaron 494 especies de presa y, de éstas, el 25 por ciento, se encuentra actualmente en peligro de extinción".

 

En este sentido, apunta que más de la mitad de las especies de presas cazadas por el tigre, junto con dos tipos de leopardo, están amenazados, según los datos del trabajo. A su juicio, estos depredadores no pueden sobrevivir sin tener suficiente abundancia de presas.

 

Para los expertos, es necesario un enfoque más "integral" para la conservación que no sólo proteja a una parte de la cadena alimenticia, además, apuntan la necesidad de ampliar las áreas protegidas y detener la caza furtiva de grandes felinos y lobos junto con los animales que comen.