El parricida de Dos Hermanas (Sevilla) ingresó tres veces en el hospital por episodios de esquizofrenia

Luis Miguel Briz, el joven de 34 años de edad que ingreso en prisión este domingo tras confesar haber acabado con la vida de sus padres y de su hermana en una vivienda de la localidad sevillana de Dos Hermanas, acudió hasta en tres ocasiones antes de ocurrir los hechos al Hospital Virgen de Valme tras sufrir sendos episodios de esquizofrenia, han informado a Europa Press fuentes del caso.



SEVILLA, 4 (EUROPA PRESS)



Las mismas fuentes han indicado que, con anterioridad al triple crimen ocurrido el pasado jueves en la vivienda familiar de Dos Hermanas, el joven había ingresado hasta en tres ocasiones en el referido centro hospitalario tras sufrir brotes de la esquizofrenia que tenía diagnosticada, y de hecho una de esas veces llegó a estar hasta diez días ingresado en el Hospital Virgen de Valme.

De hecho, hay que recordar que la juez de Primera Instancia e Instrucción número 3 de Dos Hermanas ordenó su ingreso en prisión comunicada y sin fianza por tres presuntos delitos de homicidio y no de asesinato, como pidió la Fiscalía, ya que se está a la espera de que dos médicos psiquiatras le realicen un examen y emitan un informe sobre su estado mental y la posible merma que podría haber sufrido en el momento de los hechos.

Algunas fuentes consultadas por Europa Press han destacado que, incluso en su declaración judicial, "se hizo patente y muy evidente" que el acusado "sufre un trastorno mental profundo", y han apuntado que, en el momento del triple crimen, "no estaría tomándose la medicación" que le había sido indicada para la esquizofrenia que padecía, lo que pudo influir negativamente en los hechos.

En su declaración ante la juez de Primera Instancia e Instrucción número 3 de Dos Hermanas, el joven aseguró que los hechos sucedieron al mediodía del pasado jueves, cuando comenzó una discusión con los fallecidos en el pasillo de la vivienda y observó que su padre portaba "escondido" un cuchillo con el que quiso agredirle, por lo que actuó en todo momento "en defensa propia".

Tras cometer el triple crimen --primero mató a su hermana, luego a su madre y, por último, a su padre--, y después de tapar los cadáveres con una colcha, el imputado se quedó "llorando" junto a los cuerpos, aunque se sintió "satisfecho" y "liberado" al mismo tiempo, pues hay que recordar que el joven había denunciado que sus padres le hacían la vida imposible y que, incluso, querían acabar con su vida.

El joven no fue detenido hasta el viernes por la tarde, cuando acudió a los juzgados de la localidad para denunciar una vez más a sus padres, aunque en ese momento confesó el triple crimen cometido un día antes.

Luis Briz había sido detenido en 2003 por un delito de resistencia y su familia había presentado varias denuncias por desaparición de su domicilio, habiendo sido señalado por la Policía como "persona enajenada desaparecida", según han confirmado fuentes policiales.