El orgullo 'Plavi' desarbola a la Grecia de Katsikaris

Serbia ganó a Grecia (90-72) tras un choque igualado hasta el descanso.

FICHA DEL PARTIDO

 

90 SERBIA: Teodosic (13), Markovic, Kalinic (12), Bjelica (8), Raduljica (16) -posible quinteto inicial-; Bogdanovic (21), Simonovic (5), Jovic (2), Stimac, Bircevic y Krstic (10).

 

72 GRECIA: Zisis (12), Calathes (14), Papanikolau (1), Printezis (12), Bourousis (9) -cinco inicial- Mantzaris (5), Vasileiadis (6), Glyniadakis, Sloukas, Kaimakoglu (6), Antetokoumpo (7) y Vogioukas.

 

PARCIALES: 23-20, 23-22, 18-13, 26-17.

 

ÁRBITROS: Aylen (AUS), Seibel (CAN), Lottermoser (ALE). Eliminado por faltas Bourousis.

 

PABELLÓN: Barclaycard Arena.

La selección de Serbia se impuso a Grecia (90-72) en el tercer partido de los cuartos de final de la Copa del Mundo de la sede de Madrid, en el Pabellón Barclaycard Arena, y están en cuartos de final, donde se enfrentarán al vencedor del Argentina-Brasil después de un partido que se mantuvo igualado hasta el descanso, pero en el que luego los serbios fueron nétamente superiores.

 

A diferencia de lo sucedido en la primera jornada de eliminatorias en Madrid entre Croacia y Francia, serbios y griegos practicaron un baloncesto vistoso y efectivo desde el momento en el que el árbitro lanzó el balón al aire y que mantuvo el partido abierto hasta mitad del tercer cuarto.

 

A partir de ahí, Serbia empezó poco a poco a irse en el marcador ante una Grecia que aparecía como favorita después de su inmaculada primera fase. Pero si hay un aliciente para un deportista balcánico es tirar de orgullo. Y si son serbios, aún más. El equipo de Djordjevic mezcló esa virtud innata con un buen juego, una gran defensa y la otra gran baza con la que cuentan por naturaleza, el talento. El resultado de ese cóctel fue el de casi toda la vida: victoria serbia.

 

De inicio, el intercambio de golpes fue continuo y constante. Hasta desembocar en el 23-20 con el que finalizaron los primeros 10 minutos, ambos equipos se mostraron muy eficaces desde fuera -cinco triples entre ambos en ese primer parcial- y desplegaron su arsenal interior -el gancho a una mano de Printezis (12 puntos, 4 rebotes), Grecia; la habilidad con el juego de pies de Raduljica (16 puntos, 6 capturas), Serbia-.

 

El segundo cuarto navegó por la misma dinámica de igualdad y acierto. Bogdanovic y Teodosic tiraban de los serbios desde el exterior pero primero, un onmipresente -para lo bueno y lo malo- Antetokoumpo (alternó acciones espectaculares con errores en forma de faltas que limitaron sus minutos) y después las aportaciones de Bourousis y Zisis hicieron que Grecia estuviera siempre en el choque.

 

Un triple del exjugador del Bilbao Basket dio ventaja a Grecia (41-42, min 19) por primera vez -y a la postre última- desde el inicio del encuentro. Una alegría efímera para los helenos puesto que un parcial de 5-0 de Serbia, rubricado con el segundo 2+1 del partido provocado por Kalinic tras hacer un gran mate, los 'Plavi' recuperaron la iniciativa; y se fueron al descanso 46-42.

 

SERBIA, DE LA MANO DE BOGDANOVIC, REVIENTA EL CHOQUE

 

Tras el tiempo de descanso, Grecia, de nuevo con Antetokumpo como estilete intentó poner presión a los serbios. Pero los de Aleksandr Djordjevic hicieron un primer intento de romper el partido. Enredaron a los helenos en una tela de araña alternando defensa individual y zonal y en los siete minutos que fueron del 22 al 29 les endosaron un parcial de 14-3 que dejaba el partido 64-53.

  

La ventaja no era ostentosa, pero en un partido tan igualado como el que se vio en Madrid, limar cada punto suponía un esfuerzo extra. Más para un equipo, el heleno, que después de empezar con brillantez, tras el descanso no encontraba la manera de superar a la defensa serbia.

  

La velocidad de circulación de balón y los tiros claros del inicio desaparecieron y eso lo pagaron en el marcador: 64-55 cuando finalizó el tercer cuarto. Un resultado que pudo ser aún peor para los griegos, pero Nenad Krstic, que volvió a la acción tras pasar casi desapercibido en Granada con 10 puntos, falló un mate tras una asistencia del genial e imprevisible Milos Teodosic.

  

Pero si alguien sabe de remar son los griegos. Y lo intentaron, al menos de salida, con un triple de Vasileaidis para empezar con buen pie el cuarto. Pero entonces apareció Bogdanovic para los serbios. El jugador del Fenerbahce -autor de 21 puntos, con 4 triples- encadenó varias acciones positivas consecutivas y con un tiro libre volvió a poner a Serbia por encima de la barrera de los 10 (72-60, min 33).

  

Grecia ya no volvió a reaccionar nunca más, perdida en darle demasiados balones a Bourousis -el mejor de su equipo hasta este partido-, y Bogdanovic de nuevo, con una canasta de dos, puso a los suyos 20 arriba (80-60) a falta de algo más de tres minutos y medio. Y acabó con el partido.

  

Los serbios vuelven a su hábitat natural, la pelea por las medallas, y de paso vencen por primera vez a los griegos como estado independiente de Yugoslavia en competición oficial, algo para lo que han hecho falta cuatro partidos -uno, eso sí, como Serbia y Montenegro-. En el horizonte de los de Djordjevic, el vencedor del duelo sudamericano entre Argentina y Brasil.