El Museo de Ninfas y Diosas de Guisando cumple un año

Se cumple un año de la creación de uno de los museos más originales e interesantes de la geografía cultural española, el Museo de Ninfas y Diosas, gracias a la iniciativa del profesor Eduardo Blázquez, siempre preocupado por hacer de su vergel paradisíaco en la sierra de Gredos un Parnaso de las Letras y las Artes

Esta preocupación le ha llevado igualmente a lo largo de ese tiempo a acercar la Universidad hasta allí, con la celebración de un curso de verano UCM, titulado La mujer en las Artes Escénicas.

 

A lo largo de este fructífero año las preferencias intelectuales y estéticas de Eduardo Blázquez han cristalizado de igual forma con las de algunos profesores de la UCM, como Diego Suárez, del Departamento de Historia del Arte II (Moderno), todo lo cual le ha llevado a también a participar en sendas Jornadas divulgativas, una la de las Letras y otra, la de Ciencias, que tuvieron como escenario la Facultad de Geografía e Historia la primera de ellas y el maravilloso Real Jardín Botánico de Madrid, respectivamente.

 

A propósito de todo ello Esther Merino Peral (UCM) entrevista a Eduardo Blázquez Mateos (URJC). Ambos docentes han publicado un texto revolucionario, Divino Escenario, al unir con ingenio las artes escénicas con las artes visuales; editaron juntos otros libros, destacamos El Laberinto de la Triste Condesa y la novela sobre la Emperatriz Isabel de Portugal.

 

Esther Merino: La Creación del MicroMuseo de Diosas y Ninfas ha cumplido un año y forma parte de un grupo de investigación universitario en la URJC. ¿Qué destacarías de este año de vida?

Eduardo Blázquez: Destaco la diversidad de visitas, las emociones llegadas de mujeres de los pueblos que han alimentado la visión de los itinerarios. Cada visita es un regalo.

 

E.M.: Las cien obras mantienen una narración humanista intercalada con la cultura tradicional y popular, mientras la obra de Pina Bausch marca los tiempos ¿Cómo se organiza la visita? ¿Cómo se estructura?

E.B.: El museo es modesto, pero tiene un contenido y una estructura que, como nos enseña Pina, está marcado por los cuatro elementos, aunque destaca la poética del agua. Las Náyades y las diosas, la mítica Ofelia, articulan un bloque esencial para poder tejer las aguas narradas. El aire. El fuego y la tierra van marcando un viaje alimentado por pinturas, dibujos y esculturas de artistas abulenses, de alumnos de la URJC. El epílogo se centra en las mujeres como tejedoras, espacio presidido por Ariadna y Penélope.

 

E.M.: ¿He visto retablos y polípticos, pesa la influencia de los estudios de Iconología?

E.B.: Sin duda, las diosas y las ninfas van explicando los relatos que llevan a la exaltación de la Mujer, como generadora de vida, con empoderamiento. Los tronos no aparecen, pero se ensalzan las grutas y los ríos que, bajo la influencia del Land Art, establecen el determinante papel de la Madre Naturaleza.

 

E.M.: Este verano se ha celebrado una Jornada sobre la Mujer en las Artes Escénicas, en los Cursos de Verano de la Complutense. ¿Se trata de una importante conquista?

E.B.: Sin duda, el Rector José Carrillo fue muy generoso con el museo, constató la seriedad del trabajo; comprendió y respaldó incondicionalmente la iniciativa de los dos directores comprometidos, porque la jornada permitiría conocer, comprender, ayudar y apostar por las mujeres, por su poder creativo en la vida y en la historia de las artes.