El misterio del testamento de 1973 de la Duquesa de Alba

La duquesa de Alba

El Juzgado de Primera Instancia número 81 de Madrid está tratando de localizar a los cinco testigos de la entrega de un sobre lacrado que la Duquesa de Alba Cayetana Fitz-James Stuart y Silva hizo a un notario en 1973.

Tras su fallecimiento el pasado 20 de noviembre, la notaría se puso en contacto con el decano de los jueces de Madrid, Antonio Viejo, para realizar la entrega del testamento lacrado en aras a proceder a su apertura, conforme marca la Ley.

 

Fuentes jurídicas han explicado que la Duquesa de Alba elaboró este testamento un año después de la muerte de Luis Martínez de Irujo, el padre de los seis hijos de Doña Cayetana. Para la entrega del sobre, la notaría contó con cinco testigos que firmaron un acta notarial.

 

"Los testamentos lacrados son absolutamente legales, pero poco comunes en España. En Madrid, se han dado tres ó cuatro casos", han destacado las mismas fuentes consultadas.

 

Tras la entrega del sobre, el secretario de Gobierno de los jueces lo repartió conforme a las normas de reparto de los asuntos judiciales, recayendo en el Juzgado de Primera Instancia número 81 de Madrid.

 

LECTURA DEL TESTAMENTO

 

Los pasos a seguir ahora serán, primero, localizar a los testigos y, segundo, proceder a la apertura del documento para la lectura del testamento.

 

Recientemente, el juez ha ordenado localizar a esas cinco personas que firmaron el acta notarial, de las que más de una habrían fallecido. Respecto a estos últimos, se realizará una pericial caligráfica para cotejar sus firmas.

 

Una vez que se localicen a los testigos, el siguiente paso será celebrar un acto judicial no público para proceder a la apertura del testamento, una audiencia a la que podrán asistir los hijos o sus representantes legales.

 

Las mismas fuentes han señalado que el Juzgado ya se ha puesto en contacto con los hijos de la Duquesa. Estos deberán solicitar al juez si acepta su asistencia al acto judicial.

 

Respecto al contenido del documento, según las mismas fuentes, es previsible que éste quede revocado por los posteriores testamentos que realizó la Duquesa. "El documento tendrá valor histórico, salvo que aparezcan nuevos bienes que no estén reflejado en el último testamento", han precisado las mismas fuentes.