El ministro, convencido de que en 2015 los impuestos serán "más bajos" que en 2011

Luis de Guindos cree que el sector público "tendrá que continuar con su ajuste para lograr mayor eficiencia", sin "solapamientos" ni "redundancias".

El ministro de Economía y Competitividad, Luis de Guindos, se ha mostrado convencido este martes en Valladolid de que en 2015 los impuestos serán "más bajos" que en 2011, gracias a la reforma fiscal que prepara el Gobierno y que supondrá, a su juicio, una fiscalidad individual "más reducida".

  

En su intervención en un encuentro con empresarios, De Guindos no ha concretado si esta reforma se aprobará o no en el Consejo de Ministros del próximo viernes, pero sí ha confirmado que se aprobará antes de finalizar el mes de junio para que pueda estar ya en vigor el 1 de enero de 2015, tal como "indicaba Bruselas".

  

Así, el ministro ha calificado la reforma de "elemento dinamizador" que generará "incentivos en las condiciones para invertir y trabajar" dentro del actual proceso de "consolidación fiscal".

  

Al hilo de esto, ha reconocido la situación "distinta" que viven las finanzas públicas respecto hace unos años, lo que hará que, a partir de ahora, "todo sea más sencillo". "Estuvimos al borde del jaque mate", ha reconocido en respuesta al panorama actual.

  

Por lo que se refiere al posible impacto negativo que la inestabilidad política en Cataluña pueda tener en el conjunto de España, Luis de Guindos se ha limitado a sentenciar que "no tiene ningún sentido ir con el pie cambiado en Europa", donde la tendencia es hacia la integración política, según ha resaltado.

  

Finalmente, ha admitido que el sector público "tendrá que continuar con su ajuste para lograr mayor eficiencia", sin "solapamientos" ni "redundancias". No obstante, ha puntualizado que la estructura de la Administración "no es un problema de gasto público", sino de "cómo se toman las decisiones".