El Ministerio, sobre la Norma: "Es una apuesta por la raza ibérica, la dehesa y los modelos productivos existentes"

El director de Industria Alimentaria del Ministerio, Fernando Burgaz, ha defendido la Norma del Ibérico y ha afirmado que "el objetivo de no dejar fuera de la misma a ningún modelo productivo”.

El director de la Industria Alimentaria del Ministerio de Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente, Fernando Burgaz, ha señalado como a lo largo del procesode elaboración de la norma del ibérico,  las actuaciones del Departamento “han estado orientadas a garantizar la conservación de la raza ibérica y la dehesa, a la defensa del consumidor y a facilitar el mantenimiento de los diferentes modelos productivos existentes”.

 

Una norma, ha añadido, que ha sido solicitada por la práctica totalidadde las organizaciones y asociaciones que integran a ganaderos e industriales, así como por las Comunidades Autónomas, para modificar la de 2007, “con objeto de subsanar los problemas que les afectaban y facilitar al sector nuevas posibilidades de desarrollo y de sostenibilidad para los próximos años”. 

 

Burgaz ha hecho estas afirmaciones en la inauguración de la 12ª edición de los “Diálogos sobre el cerdo ibérico” , que se ha celebrado en Fregenal de la Sierra en Badajoz, donde ha comentado los aspectos esenciales de la norma de calidad para la carne, el jamón, la paleta y la caña de lomo ibérico, publicada el pasado 11 de enero.

 

En su redacción, ha subrayado el director general, se ha mantenido en todo momento una plena disposición para contemplar todas las orientaciones de producción existentes, “con el objetivo de no dejar fuera de la misma a ningún modelo productivo”. 

 

También ha destacado la apuesta firme por la mejora de la información al consumidor, sobre las características y condiciones productivas del producto comercializado, “para que pueda decidir, en mejores condiciones, qué tipo de producto le interesa comprar”. 

 

Otros aspectos resaltado por el director general han sido la simplificación de la norma y el  refuerzo de los sistemas de control; la garantía de la conservación de la raza ibérica y del sistema productivo desarrollado entorno a la dehesa; y el evitar a los productores e industriales nuevas inversiones económicas para adaptarse a la norma.

 

REDUCCIÓN DE LAS DENOMINACIONES DE VENTA

 

Burgaz ha resaltado como la norma aprobada plantea una reducción de las denominaciones de venta a tres, en función de la alimentación y el manejo: “bellota”, “cebo de campo” y “cebo” acompañados por la mención “100% ibérico” o “ibérico”, según la pureza racial del animal.

 

“En caso de los animales cruzados deberá indicarse en la etiqueta, como una mención obligatoria y diferente de la denominación de venta el porcentaje de raza ibérica”, ha aclarado el director general. 

 

A este respecto ha explicado  que tanto la denominación de venta, como la mención del porcentaje de raza ibérica, deben incorporarse al etiquetado “en el mismo campo visual que la marca comercial”. 

 

Asimismo, ha señalado, que para evitar confusión en los consumidores, no podrán utilizarse en el etiquetado  nombre, logotipos, marcas, imágenes, símbolos o menciones facultativas que puedan inducir a error con la denominación de venta.

 

BIENESTAR ANIMAL

 

En cuanto a las cargas ganaderas admitidas en las dehesas, Burgaz ha subrayado que éstas se han restringido, a la vez que se han incrementado las superficies mínimas exigidas por animal en los sistemas de cebo, “con objeto de facilitar el desarrollo de la cabaña, en las mejores condiciones de alimentación y bienestar”.

 

Por otra parte, ha señalado, se han ajustado, tanto los días mínimos requeridos para la elaboración de los productos, como los pesos mínimos de las piezas elaboradas o los pesos mínimos de los animales al sacrificio,  para mejorar los niveles de calidad de los productos obtenidos.

 

También se han potenciado, ha explicado el director general, los sistemas de control y de trazabilidad, tanto de los animales y su manejo, como de las piezas. Todo ello  con la finalidad de “lograr una norma clara en su interpretación, fácilmente aplicable y que cumpla el objetivo esencial de garantizar la calidad de los productos”.

 

En este sentido, se ha potenciado la participación de la Entidad nacional de Acreditación (ENAC) en la verificación de las actuaciones de las Entidades de inspección y certificación. 

 

Burgaz ha finalizado su intervención destacando “el refuerzo de la Mesa del Ibérico”,  a la que se atribuyen las funciones de coordinación y seguimiento del sector y de desarrollo de mecanismos de verificación en la aplicación de la norma, “de tal forma que permita conocer con precisión el impacto de la norma en el desarrollo del sector”.