El milagro de la dieta de la piña, ¡cuidado!

Antes de verano, después de verano, con la Navidad... hay épocas del año en las que la báscula arde, por eso crecen como setas las dietas milagro. Pero hay que ser prudente y conocer también los riesgos que conllevan. Presentamos los peligros de la dieta de la piña.

Las dietas basadas en un único alimento dan forma cada primavera y otoño, épocas en las que la báscula se convierte en objeto de atención, a una tendencia que se repite desde hace décadas y que ocasiona carencias importantes en la nutrición de quienes las siguen.

 

La dieta de la piña supone centrar la alimentación durante unos días en esta fruta en sus distintas versiones con ligeros añadidos de hidratos de carbono, proteínas y caldos o cremas vegetales en alguna de las comidas o en dos de ellas en su versión menos estricta y  que no alcanzaría las 1.000 calorías diarias.

 

Según explica a Infosalus la doctora Reina García Closas, responsable de la Unidad de Nutrición y Dietética de la Clínica Sanza de Barcelona, como en cualquier dieta centrada en un único alimento existen carencias en nutrientes y a la pérdida de líquidos en el caso de los alimentos más diuréticos como la piña se une la pérdida de masa muscular y un inevitable efecto rebote tras volver a la dieta habitual con una recuperación del peso anterior e incluso un aumento de éste.

 

La piña es una fruta con propiedades diuréticas, lo que quiere decir que ayuda a eliminar los líquidos del organismo, y que contiene una enzima denominada bromelina que ayuda a digerir los alimentos, lo que la hace recomendable para las personas con problemas digestivos o digestiones pesadas. Sin embargo, la doctora recuerda que aunque la piña puede ayudar a perder líquidos no sucede así con la grasa ya que ningún alimento ayuda a quemar grasa por sí solo.

 

Además, García Closas apunta que una dieta de este tipo como plan de choque sólo es posible en personas sanas y durante uno o dos días a lo sumo sin realizar esfuerzos físicos considerables. 

 

Sin embargo, las carencias nutricionales que se acumulan día a día en quienes siguen estas dietas milagro afectan a su estado general físico y al ánimo: "Estas personas se sienten cansadas, irritables y su metabolismo energético baja, lo que hace que el cuerpo pase a quemar menos calorías contribuyendo así a un posterior aumento de peso", señala la especialista.

 

PERDER PESO DE FORMA SALUDABLE

 

Para aquellas personas que deseen perder peso sin poner en riesgo su salud, la doctora García Closas apunta los siguientes aspectos básicos a tener en cuenta:

 

1º Formación sobre la pérdida de peso: el adelgazamiento supone perder grasa que se ha ido acumulando poco a poco en nuestro organismo con el consiguiente aumento progresivo del peso. De la misma forma paulatina tiene que producirse la pérdida de peso y ésta no puede producirse de un día para otro ni en varios días.

 

"Las dietas monótonas que dan lugar a una pérdida de peso a corto plazo fallan siempre en sus resultados a largo plazo. Se pierde masa cardíaca, hepática y visceral en general, se pierde tono muscular y aumenta la flacidez, con el paso del tiempo no se recupera esta masa magra sino la grasa, se gana en peso y se vuelve a los viejos errores en la dieta y el estilo de vida", advierte García Closas.

 

2º Siempre es necesario un cambio en la forma en la que comemos: los kilos de más proceden de que hemos comido más de lo necesario, de forma desequilibrada y, en la mayoría de los casos, por falta de actividad física. El deseo de adelgazar debe ir unido a cambios en este sentido basados en una dieta ajustada a la actividad realizada a lo largo del día.

 

"Existen evidencias científicas acumuladas durante años que demuestran los patrones de dietas saludables que a largo plazo ayudan a perder peso, no existen los alimentos milagro si fuera así no existirían personas con sobrepeso u obesidad", apunta la doctora.

 

3º En la pérdida de peso no existen los milagros: quien piense que adelgazar es sencillo está en un error, apunta la especialista. "Si le hacen creer que hay algo nuevo en el mercado de las dietas le están engañando, aunque una famosa sea la imagen de dicha campaña su aspecto físico se debe no a lo que publicita sino a seguir unas pautas y un estilo de vida estricto para el que probablemente cuente también con el asesoramiento de un entrenador personal, un batido no consigue eso", concluye García Closas.