El Magistrado del TS Sánchez Melgar defiende la doctrina Parot en una conferencia en la UCAV

Desde su punto de vista, aunque parezca paradógico, es más beneficiosa la doctrina Parot que el Código Penal de 1995 vigente en la actualidad, debido a que la doctrina Parot es aplicable al código penal de 1973, en el que se procede a un cumplimiento sucesivo de las penas hasta un límite de 30 años, mientras que con el Código Penal de 1995 se establece otra fórmula distinta de cómputo de las penas resultante de aplicar los beneficios penitenciarios al total de las penas impuestas.

El magistrado de la Sala de lo Penal del Tribunal Supremo Julián Sánchez Melgar ha defendido la doctrina Parot en el ciclo de conferencias "Derecho y Sociedad", organizado por la Universidad Católica de Ávila (UCAV). Desde su punto de vista, aunque parezca paradógico, es más beneficiosa la doctrina Parot que el Código Penal de 1995 vigente en la actualidad, debido a que la doctrina Parot es aplicable al código penal de 1973, en el que se procede a un cumplimiento sucesivo de las penas hasta un límite de 30 años, mientras que con el Código Penal de 1995 se establece otra fórmula distinta de cómputo de las penas resultante de aplicar los beneficios penitenciarios al total de las penas impuestas.

 

La doctrina Parot fue establecida por el Pleno del Tribunal Supremo en su Sentencia núm. 197/2006, de 28 de febrero (Recurso de casación 598/2005P), cuyo ponente fue Magistrado Julián Sánchez Melgar, que reinterpretó la forma de computar la redención de penas por el trabajo. Esta Sentencia estimó el recurso de casación interpuesto por el penado Henri Parot contra el Auto de la Sala de lo Penal de la Audiencia Nacional, acumulando todas las penas impuestas al mismo para su cumplimiento sucesivo, con la limitación de treinta años de prisión, pena máxima en el Código penal de 1973. La Sentencia explicaba que una interpretación conjunta de las reglas 1ª y 2ª del art. 70 de aquel Código, lleva a la conclusión de que el límite de treinta años no se convierte en una nueva pena, sino que "tal límite representa el máximo de cumplimiento del penado en un centro penitenciario".

 

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Julián Sánchez Melgar, magistrado de la Sala de lo Penal del Tribunal Supremo.

 

La Sentencia añadía que las varias penas se irían cumpliendo por el reo con los avatares que le correspondan, y con todos los beneficios a los que tenga derecho. Por tanto, en la extinción de las penas que sucesivamente cumpla aquél, se podrán aplicar los beneficios de la redención de penas por el trabajo conforme al art. 100 del CP de 1973. De tal modo, que la forma de cumplimiento de la condena total, será por el orden de la respectiva gravedad de las penas impuestas, aplicándose los beneficios y redenciones que procedan con respecto a cada una de las penas que se encuentre cumpliendo. Una vez extinguida la primera, se dará comienzo al cumplimiento de la siguiente, y así sucesivamente, hasta que se alcancen las limitaciones dispuestas en la regla segunda del art. 70 CP de 1973. Llegados a este estadio, se producirá la extinción de todas las penas comprendidas en la condena total resultante.

 

El pasado 21 de octubre, la Gran Sala del Tribunal Europeo de Derechos Humanos falló en contra de la doctrina Parot, al considerarla contraria al CEDH, apoyándose en que el cálculo de los beneficios penitenciarios llevados a cabo por el Pleno del Tribunal Supremo al establecer esta doctrina, y confirmado en varias ocasiones, como se vio, por el propio Tribunal Constitucional, implica una revisión retroactiva de las penas impuestas a penados ya condenados. Tras esto, se produjo la primera excarcelación que ha ido desencadenando otras.

 

Respecto a la alarma social provocada por estos acontecimientos, el Magistrado del Tribunal Supremo ha indicado la imposibilidad de aplicar la libertad vigilada de forma retroactiva con el fin de vigilar a los presos que acaban de ser excarcelados, ya que fue en 2010 cuando se aprobó la Ley Orgánica 5/2010, de 22 de junio, por la que se modifica la Ley Orgánica 10/1995, de 23 de noviembre, del Código Penal. Aunque sí la Policía puede tener el papel de vigilar.