El Madrid no puede con el ímpetu del Olímpic

Francis podrá decir a sus nietos que el Real Madrid fue incapaz de marcarle un gol durante 90 minutos. No es mala hazaña...  

 

FICHA TÉCNICA

 

OLÍMPIC DE XÁTIVA: Francis; Kike Alcázar, Mendoza, Pepín, Peris; Samu, Rifaterra (Vaquero, min.76), Belda, Denis; Marenyá (Pifarré, min.82) y Christian (Pau Franch, min.66).

 

REAL MADRID: Casillas; Carvajal, Ramos, Nacho, Arbeloa (Marcelo, min.46); Casemiro, Illarramendi, Jesé, Isco (Modric, min.74), Di Maria (Benzema, min.57); y Morata.

 

ÁRBITRO: Fernández Borbalán (C.Andaluz). Amonestó a Casemiro (min.65) y Modric (min.81) en el Real Madrid y a Alcázar (min.70) y Pifarré (min.87) en el Olímpic.

 

ESTADIO: La Murta. 3.600 espectadores.

El Real Madrid fue incapaz de superar al Olímpic de Xàtiva (0-0) en el partido de ida de los dieciseisavos de final de la Copa del Rey, cuya eliminatoria deberá resolverse en el estadio Santiago Bernabéu, tras un partido en el que sólo Isco, sustituido en el tramo final, dio la talla.

 

El césped artificial, la poca iluminación y el hambre ilusionante del 'pequeño' forman parte de una indudable nómina de excusas que no se corresponden con el AND merengue. Ninguna de ellas pudo sobrepasar el Real Madrid, apático en la primera parte, ineficaz en los minutos finales, cuando disfrutaron de su mejor momento.

 

La Murta, acostumbrada a convites de menos altura, vivió el sábado que cambiará su historia. La recaudación del partido, que permitirá cambiar el césped artificial por la hierba natural, es la mejor noticia para un equipo que podrá sustentar su economía las dos próximas temporadas. Es, a día de hoy, la única buena noticia que da la Copa a los humildes.

 

La afición valenciana disfrutó de un partido que no tuvo goleada, pero tampoco ocasiones, ni emociones. Los chicos de Toni Aparicio apenas pudieron hacer cosquillas a la portería defendida por Casillas, el elegido para la Copa, pero tampoco los blancos lograron sacar pecho de su escaso bagaje ofensivo.

 

La mejor estuvo en botas de Isco, a la hora de partido, con un tiro a puerta que se fue al lateral de la red. El de Arroyo de la Miel, una delicia en los espacios cortos, regateó en una baldosa a cuantos rivales le hacían oposición. Diez minutos después habilitó a Morata con un pase delicioso. El canterano, negado todo el partido, la mandó al limbo.

 

También erró Jesé, menos virtuoso de lo habitual, e incluso un Casemiro al que le costó entrar en calor y que demostró la falta de ritmo. La versión B del Real Madrid se topó con un rival trabajado --con las ideas claras-- y que agradeció la presencia de Isco, el único que había jugado antes en el césped de La Murta.

 

Sin embargo, Ancelotti decidió quitar la batuta al genio andaluz y se la dio a Modric, que apenas contó con diez minutos sobre verde. Ahí murió un partido que tampoco encontró el 'feeling' en Benzema, muy frío en su media hora. El Olímpic, octavo en el grupo III de Segunda B, intentó buscar la espalda a la zaga madridista, pero hubiera sido demasiado premio a su propuesta.

 

De esta forma, el empate será recordado como la mejor victoria de los jugadores del Olímpic, que humanizaron a su rival y empequeñecieron las innumerables diferencias que existen entre ambos clubes. Francis podrá decir a sus nietos que el Real Madrid fue incapaz de marcarle un gol durante 90 minutos. No es mala hazaña...