El Madrid de Zidane, a falta de objetivos, goles

El Real Madrid de Zidane vence con contundencia por 7-1 al celta de Vigo en una exhibición de pegada del equipo merengue que, ante la falta de objetivos en liga, suma goles.

 

FICHA DEL PARTIDO

 

REAL MADRID: Navas; Carvajal (Marcelo, min.76), Ramos, Pepe, Danilo; Kovacic, Casemiro, Isco (Bale, min.65); Lucas Vázquez, Mayoral (Jesé, min.70) y Cristiano Ronaldo.

  

CELTA DE VIGO: Banco; Planas, Mallo, Gómez, Jonny; Marcelo Díaz, Pablo Hernández (Radoja, min 34); Nolito, Wass (Beauvue, min.77), Orellana; y Aspas (Guidetti, min.67).

 

GOLES:

 

   1-0, min.41, Pepe.

   2-0, min.49, Cristiano Ronaldo.

   3-0, min.57, Cristiano Ronaldo.

   3-1, min.62, Iago Aspas.

   4-1, min.64, Cristiano Ronaldo.

   5-1, min.75, Cristiano Ronaldo.

   6-1, min.78, Jesé.

   7-1, min.80, Bale.

  

ÁRBITRO: Gil Manzano (C. Extremeño) amonestó con tarjeta amarilla a Danilo (min. 25) y Pepe (min. 29) por el Real Madrid y a Nolito (min.39), Jonny (min.59) y Orellana (min.85) por el Celta de Vigo.

   --ESTADIO: Santiago Bernabéu.

El Real Madrid goleó al Celta de Vigo en el Santiago Bernabéu (7-1) en la vigésimo octava jornada de la Liga BBVA gracias al festival anotador de Cristiano Ronaldo, que elevó a los suyos a otro nivel para conseguir tres puntos de un duelo que se puso difícil en la primera mitad, pero se alocó en la segunda.

  

Le costó arrancar al Real Madrid sin la batuta de Modric y sufrió para sacar el balón jugado desde atrás con la medular gallega cortando líneas de pase madridistas. El trabajo de Marcelo Díaz y Pablo Hernández para taponar la salida de balón merengue dejó sin opciones a los de Zidane y a punto estuvo de dar un susto al Bernabéu al cuarto de hora con un remate de cabeza de Aspas, que se estrelló en la cruceta de Navas.

  

Cristiano contestó probando los guantes de Rubén Blanco tras una cabalgada individual y disparó a la escuadra encontrándose con la respuesta del portero. Después, Isco perdonó el primero dentro del área pequeña, tras recortar al defensa y enviar su tiro contra el guardameta celeste, en lo que fueron los mejores minutos del Madrid. Sin embargo, la lesión de Pablo Hernández -a diez minutos del descanso- hizo al Celta flojear ante Kovacic, Isco y Casemiro, más liberados.

  

Con esa línea de tres más arriba, el Madrid empujó hacia atrás a su rival y en un ataque por banda que remató Casemiro, los de Zidane forzaron un córner que supuso el tanto local. Fue Pepe el que se elevó por encima de todos y envió a la red el esférico para inaugurar el marcador a poco del descanso. Se estrenó el portugués esta temporada cuando lo necesitaban los merengues, en un partido que habían controlado los medios gallegos para taponar el juego blanco.

  

Tras el descanso, no habían pasado cinco minutos cuando Ronaldo, que había estado muy gris durante el duelo y oía los murmullos de la grada cada vez que entraba en acción, se sacó un disparo desde 25 metros que entró con violencia. La celebración del portugués fue en respuesta a la afición llevándose la mano a la oreja. El propio luso se encargó de anotar el tercero en un lanzamiento de falta directa en el 57'.

  

No se vinieron abajo los gallegos, que en una contra cogieron a su contrincante dormido y por medio de Aspas lograron el tanto del honor gracias a una vaselina sublime imposible para Navas. Sin embargo, Ronaldo quería el 'hat-trick' para liderar la tabla de goleadores en solitario y solo tuvo que empujar a placer sin portero el pase de Isco. El '7' madridista engordó aún más sus estadísticas y consiguió el póquer en un remate de córner para acabar con cualquier esperanza rival.

  

También aportó el banquillo. Jesé en el minuto 78, tras un robo en medio campo y pisar área completó el festival anotador enviando el sexto a la red. Solo dos minutos después, Bale cerró la goleada con una cabalgada marca de la casa y disparó raso, con el balón aliándose con la madera que al tocarla fue dentro. Al Madrid le costó hasta que apareció Ronaldo y elevó a los suyos a otro nivel a tres días de la cita con la Roma, la única opción real de título