El Madrid convierte sus exhibiciones en una rutina

El conjunto de Laso aplastó al Zalgiris en un nuevo paseo de los madridistas que bajaron el pistón en los últimos minutos para no humillar más a su rival.

 

FICHA DEL PARTIDO

 

REAL MADRID: Llull (15), Rudy (20), Darden (7), Mirotic (11), Bouroussis (13) --cinco inicial-- Martín, Reyes (12), Díez (7), S. Rodríguez (12), Slaughter (4), Mejri (7).

  

ZALGUIRIS: Dentmon (21), Lipkevicius (3), Pocius (2), Jankunas (), Javtokas (15) --cinco inicial-- Cizauskas (5), Gudaitis (2), Kilmavicius, Jasikevicius (6), Milaknis (8), Kupsas (4) y Dimsa.

 

PARCIALES: 34-21, 26-16, 32-13, 16-22.

 

ÁRBTIROS: Boltauzer, Biricik, Foufis. Eliminado por faltas Cizauskas.

  

PABELLÓN: Palacio de los Deportes. 11.408 espectadores.

El Real Madrid derrotó al Zalgiris (108-72) en una nueva exhibición para continuar con paso firme en el 'Top-16' -suma seis victorias y una derrota- y prolongó su majestuoso inicio de campaña a un balance de 39 victorias por tan solo una derrota en todas las competiciones desde que arrancó la competición oficial.

  

Con este triunfo, el Madrid sigue coliderando junto con el CSKA Moscú el grupo F del 'Top-16', eso sí con los rusos por delante por tener mejor balance de puntos anotados y encajados. Zalgiris, por su parte, cierra esta primera parte de la competición con tan solo una victoria, empatado en la última plaza con Partizán de Belgrado.

 

  

Se enfrentaban Real Madrid y Zalgiris por tercera vez esta temporada. Y el equipo lituano se llevó el tercer correctivo. Coincidieron los de Laso y los lituanos en la primera fase de la Euroliga y el balance fue de +48 para el Madrid (63-83 en Kaunas; 95-67 en Madrid). Una diferencia que por momentos estuvo el equipo blanco cerca de superar en este encuentro, aunque un último cuarto relajado lo evitó.

  

El partido tuvo realmente poca historia. A los diez minutos, el líder de la Liga Endesa ganaba ya de 13 y nunca jamás se volvió a saber de Zalgiris. Resumido en números, el Madrid anotó más de uno, de dos y de tres, cogió más rebotes -de ataque y de defensa-, asistió más y perdió menos balones. En lo individual, Rudy lideró con 20 puntos una ofensiva coral -140 de valoración grupal- en la que nueve de los jugadores blancos que participaron hicieron siete puntos o más.

  

En sensaciones, el encuentro supuso ver tres cuartos de la mejor versión posible de un equipo que ha puesto el listón de juego a un nivel desconocido en el baloncesto FIBA. Una muestra más de que este Real Madrid tiene una ambición sin límite y unas ganas de agradar a todo el que lo ve. Este martes, una vez más, más de 10.000 espectadores -11.408, exactamente- se acercaron al Palacio de los Deportes a ver al Madrid.

  

De Zalgiris todo lo que se puede decir es que al menos mostró honor en el último cuarto, que se adjudicó 16-22 merced a la relajación blanca. Y que sigue teniendo a Jasikevicius. Pero ni siquiera eso fue bueno para los bálticos. Ver a la eterna leyenda lituana en la cancha supuso que el público tuviera una excusa para meter presión al rival. Las afrentas pasadas -cuatro años de azulgrana- no se olvidan fácilmente en Madrid.

 

LASO SE PERMITE EXPERIMENTAR: MIROTIC, ALERO

  

Por salirle cosas, al Madrid le salieron hasta los experimientos. Para este partido Laso no pudo contar ni con Jaycee Carroll ni con Dontaye Draper, lesionados. La baja del escolta estadounidense no afectó a la rotación pero la del base nacionalizado croata sí. El entrenador del Real Madrid tiene por costumbre meter a Draper en el tercer cuarto por Darden para aplicar intensidad defensiva.

  

Al no poder contar con el de Baltimore en este encuentro, Laso tenía la posibilidad de repetir quinteto, pero el vitoriano tomó una decisión a medias entre la innovación y la coherencia en mantener su esquema al dar descanso a Darden. El lugar del exjugador de Zalgiris en el quinteto lo ocupó Felipe Reyes, lo que desplazó a Mirotic al puesto de alero.

  

Y como todo lo que hizo el Madrid durante la noche del viernes, le salió bien. Mirotic tenía ventaja en el poste bajo con Lipkevicius y el montenegrino hizo lo que quiso ahí. Esa situación del juego más la continua efectividad en el triple hizo que el marcador se disparara hasta el 92-50 con el que se cerró el tercer cuarto.

  

Con el partido decidido y diez minutos por jugar, Laso hizo partícipe de la fiesta a Alberto Martín -base del año 1995- y el Real Madrid coronó su exhibición con una jugada para enmarcar. Salah Mejri taponó a Gudaitis, subió la bola, dio un pase por la espalda a Martín y concluyó la jugada con un 'Alley-hoop' servido por Sergio Rodríguez. Un final digno de un partido colosal del Madrid. El enésimo. La semana que viene, recibe al Partizán. Eso sí, con el CSKA y la lucha por el primer puesto del grupo en el horizonte.