El lejano (Plan del) Oeste

La crisis financiera ha agudizado el cumplimiento parcial de la promesa del Ejecutivo en 2004
alejandro r. l.

El Ejecutivo de José Luis Rodríguez Zapatero decidió en 2004 impulsar el desarrollo de tres provincias de la región alineadas en el oeste del país (Salamanca, Zamora y León) en el plazo de ocho años (o dos legislaturas) con una inversión de 4.000 millones de euros a través de 115 medidas.

A falta de un año para las elecciobes generales, el grado de cumplimiento del Gobierno es reducido en esta provincia, en contraste con la apuesta decidida por la tierra de adopción del presidente, aunque bien es cierto que la irrupción de la crisis económica ha condicionado la evolución de la actividad en cualquier orden de la vida.

Para tener una referencia de la primera etapa del plazo de ejecución aportado, la Delegación del Gobierno en Castilla y León certificó en 2007 que se habían invertido cerca de 2.300 millones de euros en las tres provincias.

En el capítulo de compromisos en Salamanca (aunque tardíos) merece incluir la construcción del Centro Estatal de Referencia de Alzheimer y Otras Demencias (“genera más de 200 empleos directos y 500 indirectos”, según el exministro de Asuntos Sociales e impulsor de la infraestructura, Jesús Caldera) y la conclusión del desdoblamiento de todas las carreteras nacionales de la provincia en autovías (A-50, A-66 y A-62).

En el ecuador de la década de los noventa, Salamanca, estigmatizada desde el Gobierno central por ser la única capital junto a Teruel sin conexión con Madrid a través de una vía del alta capacidad en un radio de 200 kilómetros, ansiaba el inicio de las obras de construcción del tramo de la A-62 (autovía de Castilla) que la uniría con Tordesillas a través de Cañizal al filo del siglo XXI. Poco antes, en 1997, se inauguró la variante de Santa Marta, un oasis en el desierto para los ciudadanos o terreno fértil para los políticos, porque desde entonces, la polémica sobre la conclusión de las tres autovías ha envuelto su ralentizada evolución. Mientras, el cambio de color del Gobierno en 2004 representó un punto de inflexión. Desde entonces, el goteo de finalización de tramos ha sido constante, para imprimir más ritmo en 2008 con el horizonte del 31 de diciembre fijado por el PSOE, aunque el remate fue 12 meses después.

El saldo refleja 320 kilómetros de vías de alta capacidad en servicio para conectarnos con la capital de España, como una etapa más en el corredor que une Gijón con Sevilla en el oeste peninsular mediante la autovía de la Ruta de La Plata y para vincular físicamente esta provincia con Portugal.

Los incumplimientos se centran en el Centro de la Memoria y en una de las tres sedes nacionales del Museo de Arquitectura. Ambas infraestructuras cuentan con el proyecto, aunque falta que el Gobierno, a través de los ministerios correspondientes, licite las obras, una vez que Patrimonio ha autorizado los trabajos. El primer recinto aprovechará el espacio de la antigua sede del Instituto Nacional de la Seguridad Social (INSS), en la plaza de Los Bandos, a unos metros del segundo inmueble, que verá la luz tras acondicionar el edificio del Banco de España.

Además, el Gobierno tiene otra cuenta pendiente: las conexiones ferroviarias de Alta Velocidad. El enlace Fuentes de Oñoro-Medina del Campo (Valladolid) para aprovechar uno de los corredores con Madrid será una realidad, al menos, desde 2015, y el enlace directo con la capital de España a través de Ávila se ha desvanecido.