El juez decreta libertad para el presunto encubridor del rapto y muerte de la niña Míriam

La letrada Juana Tarifa, quien ejerce la defensa de Raúl R.F.
El juez instructor de la causa por el secuestro y muerte de la niña onubense de 16 meses Míriam ha decretado la libertad sin fianza para Raúl R.F., en prisión desde diciembre del pasado año por encubrir presuntamente a su amigo Jonathan Moya, principal implicado en el crimen.



ALMERÍA, 17 (EUROPA PRESS)



El auto del Juzgado de Instrucción número 2, que mantiene la imputación inicial, decreta la retirada del pasaporte y dispone que deberá personarse en sede judicial los días 1 y 15 de cada mes. Establece que Raúl R.F. tampoco podrá acercarse a menos de 500 metros a la madre de la pequeña, Gema Cuerda, que reside en Palma del Condado (Huelva), según ha informado a Europa Press la letrada que ejerce su defensa, Juana Tarifa.

La resolución judicial, notificada esta tarde a las partes, atiende la petición que elevó su defensa hace una semana después de que, en su declaración ante el juez instructor, Moya González se retractase del testimonio que prestó ante la Policía Judicial de la Guardia Civil para, entre otros aspectos, "exculpar totalmente" a su amigo.

El fiscal de la causa informó este martes favorablemente a la revocación de la prisión provisional de Raúl R.F. después de la incorporación a las diligencias de un informe del Instituto Nacional de Toxicología, con sede en Sevilla, en el que se que concluía que no se había "detectado el perfil genético" de Raúl R.F. en las muestras analizadas pertenecientes a las prendas que vestía Míriam cuando su cuerpo fue hallado sin vida en una balsa de riego.

Según ha indicado Tarifa a Europa Press, el magistrado Jesús Miguel Hernández indica en el auto que procede reformar la medida de prisión que se adoptó en diciembre contra Raúl R.F. a la vista de "las diligencias practicadas" y sin perjuicio de que se pueda determinar su grado de implicación en los hechos en el futuro.

Apunta que, dada la "intervención" que se desprende hasta ahora de las pruebas, existen "medidas menos gravosas" que la prisión provisional pero "con el mismo efecto" y acuerda decretar la libertad sin fianza aunque con las medidas citadas anteriormente y manteniendo la imputación, que inicialmente se hizo por presuntos delitos de asesinato y de detención ilegal.

En la causa abierta por el secuestro y muerte de la pequeña Míriam está imputada, además de Moya González, quien en el momento de los hechos mantenía una relación con la madre de la víctima, y Raúl R.F., una tía paterna del primero por presunto encubrimiento. C.M.J. prestó declaración el martes y negó ante el juez la versión de su sobrino, que atribuyó a "rencilla familiar". Moya González aseguró que había estado en contacto con la niña y que le facilitó las llaves del cortijo familiar donde supuestamente se ocultó con ella y donde fue detenido.

En su nueva versión de los hechos, Moya González aseguró "no tener nada que ver" con el crimen y señaló que la madre de la pequeña "conocía en todo momento dónde estaba su hija y tenía conocimiento de muchas cosas de este asunto", un extremo que Gema Cuerda desmintió de manera "tajante" este martes ante el juez. Asimismo, habría acusado "claramente" del crimen a otras dos personas sin relación con la causa hasta el momento y que, según su letrado, "tendrían relación con el mundo de la prostitución".

El último informe pericial incorporado a autos revela que la presencia de un perfil genético "desconocido" en las muestras analizadas procedentes de la ropa de la bebé, por lo que el juez acordó que se le tomasen muestras de ADN a la tía paterna de Jonathan Moya y a la madre de la víctima para su cotejo.

"TRAUMATISMO CRANEOENCEFÁLICO Y ASFIXIA MECÁNICA"

La niña de 16 meses, natural del municipio de Palma del Condado (Huelva), permaneció en paradero desconocido durante ocho días tras ser secuestrada. El cuerpo sin vida de la víctima fue encontrado el 28 de diciembre en el interior de una balsa de riego ubicada junto a una vía de servicio de la autovía A-92 y a una distancia de apenas unos 500 metros del cortijo familiar donde fue arrestado el principal implicado en los hechos, quien en su nueva versión de los hechos asegura que "ni siquiera estaba presente cuando falleció".

Según los datos que trascendieron del informe preliminar de la autopsia, la bebé habría muerto entre "dos y cinco" días antes de que se hallase aunque el juzgado instructor sigue a la espera de que se recibir los resultados de las muestras remitidas al Instituto de Toxicología de Sevilla para determinar el momento exacto en el que se produjo la muerte. También reveló que sufría un "traumatismo craneoencefálico y asfixia mecánica", lo que descarta en un primer momento que el deceso fuese accidental. El segundo de los imputados, Raúl R.F., era detenido horas después que su amigo.