El IV Plan Munipal sobre Drogodependencia sienta sus bases en la información y la formación para reducir el consumo

Este Plan, que estará vigente hasta 2017, pesigue cinco objetivos fundamentales: impulsar programas preventivos, informar y formar en materia de drogodependencia, favorecer el cumplimiento de la legislación vigente, colaborar con el circuito terapéutico y fortalecer la colaboración tanto institucional como interinstitucional.

El alcalde de Ávila, Miguel Ángel García Nieto, acompañado de la teniente de alcalde de Atención Social, Patricia Rodríguez, y la concejala de Juventud, Beatriz Jimenez, han presentado esta tarde a numerosos representantes de la sociedad abulense el IV Plan Municipal Sobre Drogodependencia.

 

Un Plan, que en palabras de García Nieto, “da continuidad a los tres anteriores, en una materia en la que llevamos trabajando más de 15 años de forma horizontal con todas las áreas municipales, desde la puesta en marcha del primero, intentando concienciar a nuestra sociedad, sobre todo a los sectores más vulnerables, sobre el consumo de todo tipo de drogas”. “Un plan que hará hincapie en la información y la formación desde las edades más tempranas, y en las distintas escaleras de edades, para poder recoger sus frutos”, ha añadido.

 

El IV Plan Municipal sobre Drogodependencias, que estará vigente hasta 2017, establece los principios estratégicos que guiarán todos los programas y medidas adoptadas para afrontar esta problemática; los objetivos generales del mismo y las actuaciones concretas para el logro de éstos.

 

 

Sus principios estratégicos son la participación ciudadana, la integración y normalización social, la calidad y eficacia de los servicios prestados, la coordinación entre las diferentes instituciones; la universalidad y equidad del acceso a los servicios del Plan, y marcar como prioridad la prevención.

 

Los objetivos generales del mismo son: impulsar y priorizar programas preventivos dirigidos a los diferentes ámbitos de intervención de forma sostentida y continuada; fomentar y favorecer la difusión de información, la formación en materia de drogodependencia y la investigación; favorecer el cumplimiento de la legislación vigente, especialmente los aspectos relacionados con la venta y conumo de drogas, con especial atención al alcohol, el tabaco y el cannabis; colaborar con el resto del circuito terapéutico, facilitando la insercios sociolaboral de aquellas personas con problemas de drogodependencias, y fortalecer y mantener la participación y coordinación tanto a nivel institucional como interinstitucional.

 

 

ANÁLISIS DE LA SITUACIÓN EN CASTILLA Y LEÓN

 

Según todos los estudios, las sustancias psicoactivas que presentan una mayor prevalencia de consumo son el alcohol y el tabaco. En nuestra Comunidad la evolución de los consumos de drogas ha sido positiva en los últimos años, descendiendo el consumo de casi todas las sustancias analizadas, excepto los hipnosedantes que se han situado en los últimos años como la tercera sustancia más extendida entre la población.

 

La edad media del inicio del consumo de drogas se mantiene estable. En Castilla y León los estudiantes tienen su primer contaccto con el acohol y el tabaco en torno a los 13 años, sin que haya diferencias significativas entre ambos sexos.

 

CONSUMO DE TABACO

 

El consumo de tabaco, siendo la segunda droga más consumida, ha descendido ligeramente, tanto en población general como escolar. Respecto a los estudiantes de la región, un amplio porcentaje manifiesta tener intención de dejarlo (79,3%)

 

CONSUMO DE CANNABIS

 

El consumo de cannabis es superior en hombres que en mujeres, y es la droga ilegal más consumida. La edad de inicio en estudiantes está en torno a los 14 años, siendo la edad crítica de expansión del consumo entre los 15 y 17 años.

 

CONSUMO DE OTRAS DROGAS

 

Los hipnosedantes son la tercera droga más consumida en población general. Por otro lado, en las últimas encuestas realizadas se confirma el descenso de consumo de cocaína, tanto en población general como en estudiantes.

 

Los consumos de otras drogas como alucinógenos, anfetaminas, speed o heronían presentan unas prevalencias inferiores o iguales a la media nacional.