El incierto futuro de los Servicios Sociales

Unión Progreso y Democracia siempre ha defendido el desarrollo de un mapa competencial claro que asegure los servicios básicos de atención al ciudadano y evite la duplicidad de competencias

El desorden competencial que existe en la actualidad no solamente supone un derroche de recursos económicos, sino que está demostrada su ineficacia, dado que al final persigue más el mantenimiento de unos reinos de Taifas con sus señores a la cabeza, legislando para mantener prebendas políticas o formar ideológicamente, que el conseguir prestar unos servicios de calidad.

 

Ante la propuesta del Gobierno del PP sobre el traspaso de la gestión de los Servicios Sociales municipales a las Comunidades Autónomas, la apuesta de UPyD es clara: éstos deben estar gestionados por las entidades más cercanas al ciudadano, los Ayuntamientos. Una mayoría aplastante de estudios y valoraciones sobre la eficiencia y eficacia en la gestión de los Servicios Sociales certifican que debe ser competencia municipal.

 

Por eso la Administración Local, dimensionada adecuadamente según la propuesta de fusión de municipios que defiende UPyD, reforzaría lo que hasta ahora ha demostrado: ser capaz y efectiva en la gestión de este servicio público. Los Servicios Sociales no deben considerarse como competencia impropia sino todo lo contrario, se debe apostar, como hacemos desde UPyD, por un municipalismo real y cercano.

 

Ese municipalismo es el que conoce, en el caso de los Servicios Sociales incuestionablemente, las demandas y necesidades de sus ciudadanos. Es el que debe singularizar y priorizar los servicios que presta y evitar el encarecimiento de la gestión de un sistema centralizado que desconocería, en gran parte, la peculiaridad social de cada municipio.

 

En Castilla y León, la gestión municipal de los Servicios Sociales siempre ha sido un referente y un modelo a seguir, además, sustentado con un abanico de decretos y normas que refuerzan esta organización y que tienen un respaldo muy positivo de las organizaciones profesionales del sector.

 

¿Por qué entonces el cambio? Tal vez nos oculten desde el argumento de la “sostenibilidad del sistema y de la estabilidad presupuestaria” un recorte más de los derechos de los ciudadanos, tocando, esta vez, a los colectivos más vulnerables y a las necesidades más básicas de la vida de las personas.

 

Recortes que pasan, en este caso, por distanciarnos del diagnóstico social real y deshumanizar los Servicios Sociales. Recortes que nos alejarán de uno de los pilares básicos de la sociedad del bienestar: la universalización de los servicios sociales.

 

Manuel Vicente Pérez

Coordinador local de Unión, Progreso y Democracia (UPyD) en Ávila