El II Plan de Calidad de las Aguas beneficiará a 2.000 municipios

Acuerdo. El protocolo, firmado ayer entre Junta y Ministerio, contempla actuaciones como la conexión entre Candelario y Béjar, los emisarios de Pelabravo, Arapiles, Las Torres y Carbajosa y el azud de Villagonzalo
ical / VALLADOLID

El presidente de la Junta, Juan Vicente Herrera, y la ministra de Medio Ambiente y Medio Rural y Marino (MARM), Elena Espinosa, suscribieron ayer el protocolo de colaboración para la ejecución del II Plan Nacional de Calidad de las Aguas 2007-2015, que contempla inversiones por 1.050 millones de euros en la Comunidad. Un tercio de la inversión total, 343 millones de euros, será financiado por el Ministerio, mientras que la Administración regional asumirá los 713 millones restantes.

El presidente de Castilla y León explicó que la aplicación de estas actuaciones permitirá extender los sistemas de depuración de las aguas a los cerca de 2.000 municipios de Castilla y León con menos de 2.000 habitantes, el 80 por ciento del total de localidades, aunque representan sólo el 20 por ciento de la carga contaminante que se genera en la Comunidad. Herrera incidió en que esta apuesta por los municipios pequeños “no tiene precedentes” y constituye “uno de los ejes esenciales de la política de convergencia interna” de la Junta, vinculada también a los acuerdos con el Gobierno central. “En este protocolo hay mucho de convergencia”, dijo.

Así, explicó que el protocolo considera “de forma especial” las peculiaridades de la Comunidad, con una población muy dispersa en un gran número de poblaciones y con un 25 por ciento de la superficie incluida en la Red Natura 2000. Juan Vicente Herrera consideró el acuerdo “ambicioso” y no dudó en reconocer que se trata del “más importante” programa de actuación conjunta con el Gobierno que ha suscrito desde que asumió su responsabilidad como presidente de la Junta.

El presidente regional precisó que el programa se estructura en cinco grandes ámbitos de actuación, las obras declaradas de interés general del Estado, que ejecutará la Administración central; las actuaciones en zonas sensibles para tratamiento de fósforo y nitrógeno; las que ejecutarán las sociedades estatales o la Sociedad Pública de Medio Ambiente de Castilla y León, dirigidas a la ampliación de las infraestructuras en capitales como Ávila, Burgos, León y Segovia; las del Plan General de Saneamiento y Depuración de la Junta, y las previstas para la Red Natura 2000.

El Protocolo contempla las obras declaradas de Interés General del Estado y de futura realización, que serán ejecutadas y financiadas por la Administración General del Estado. Entre las obras previstas estarán las de la conexión de saneamiento entre Candelario y Béjar, los emisarios de Pelabravo, Arapiles, Las Torres y Carbajosa y del azud de Villagonzalo para su conexión con la depuradora de Salamanca.

Asimismo, el acuerdo alcanzado ayer contempla las obras de tratamiento terciario que están asociadas al cumplimiento de las condiciones exigibles en las zonas declaradas sensibles que afecten a la Comunidad Autónoma y entre las que se encuentran Guijuelo y Peñaranda de Bracamonte.

Herrera ensalzó el espíritu de colaboración y la búsqueda de eficacia que se han traducido, dijo, en que la Consejería de Medio Ambiente haya entregado ya al MARM diversos proyectos redactados o en fase de redacción, y que corresponde ejecutar al Gobierno para su inmediata puesta en marcha, como los de Guijuelo, Linares de Riofrío y Villavieja de Yeltes.

En otro orden de cosas, el Gobierno reconoció ayer haber dado “hace unos días” el visto bueno a la transferencia de las competencias de Justicia a la Comunidad de Castilla y León, extremo que la Junta rechazó para explicar que el proceso sigue “paralizado” debido a algunas “grandes incertidumbres” existentes en el texto.

Así lo anunció Elena Espinosa, quien en una valoración sobre el proceso de transferencia del Duero puso como ejemplo la cesión de las competencias de Justicia, que según aclaró cuenta desde “hace unos días” con el “ok” del Gobierno central.