El ibĂŠrico alarga su agonĂ­a ante la duda del Ministerio

El objetivo del reglamento es la defensa de la raza ibĂŠrica, de la calidad y de la informaciĂłn y transparencia al consumidor

Incertidumbre, espera, dudas y muchos intereses estĂĄn pendientes de la decisiĂłn del ministro de Agricultura, Arias CaĂąete, de la modifciaciĂłn de la Norma de Calidad del IbĂŠrico vigente desde 2007, cuando se modificĂł por Ăşltima vez.

En un primer momento, el documento inicial iba a estar listo para el pasado 1 de octubre pero se retrasĂł con el "objetivo de buscar un mayor consenso entre las zonas de EspaĂąa afectadas", especialmente Extremadura, AndalucĂ­a y Castilla y LeĂłn, con Salamanca y Guijuelo como actores principales.

De hecho, el propio CaĂąete ha reconocido que el nuevo reglamento del ibĂŠrico estĂĄ avanzado y se presentarĂĄ "en los prĂłximos dĂ­as" para abrir un periodo de alegaciones con las comunidades autĂłnomas, con las que espera "encontrar puntos de equilibrio y consenso".

El objetivo de este reglamento, segĂşn ha destacado, es la defensa de la raza ibĂŠrica, de la calidad y de la informaciĂłn y transparencia a los consumidores. "La norma serĂĄ un paso adelante en la calidad y en lo que demandan los consumidores y los mercados de exportaciĂłn", ha destacado.

No hay que olvidar que la postura de Castilla y LeĂłn se centra en la disminuciĂłn de menciones alimentarias de las cuatro actuales a dos, que serĂ­an cebo y bellota.

En el primero de los casos, desde la consejería de Agricultura han pedido el establecimiento de parques al aire libre para los animales, así como un espacio “mínimo” en las cochiqueras de dos metros cuadrados para cada individuo. También se establecería una disposición adicional que mantuviera la posibilidad de comercializar las distintas piezas “de acuerdo con la norma actual”.

En lo que se refiere a la bellota, el acuerdo castellano y leonés propone una reducción del número de cerdos por hectárea de los dos actuales a 0,6, de forma variable en función de las condiciones climáticas, pero con un máximo “de un cerdo por hectárea”.