El hijo del presidente de Iberdrola y Mar Pedrera se casan en Ciudad Rodrigo

La plana mayor del mundo empresarial, político y deportivo salmantino acudieron al enlace.

Este fin de semana se ha vivido una boda de lo más especial en la Catedral de Santa María de Ciudad Rodrigo de Salamanca, para Ignacio Sánchez Galán, presidente de Iberdrola que veía como su hijo se daba el sí quiero con Mar Pedrera.

 

Cientos de mirobrigenses, no quisieron perderse el enlace de Ignacio Sánchez Galán García-Tabernero, acercándose hasta la plaza de Herrasti, donde se esperaba la presencia de políticos, empresarios y deportistas.

 

GRAN EXPECTACIÓN EN LA BODA DEL HIJO DEL PRESIDENTE DE IBERDROLA EN CIUDAD RODRIGO

 

Al enlace acudieron el presidente de la Fundación Iberdrola y expresidente del Congreso de los Diputados, Manuel Marín y el que fuera ministro del PP, Ángel Acebes, con su mujer Ana Pérez. Además, asistió el rector de la Universidad de Salamanca, Daniel Hernández Ruipérez, con su esposa.

 

No faltaron tampoco Javier Iglesias, alcalde de Miróbriga y presidente de la Diputación, con su mujer Pilar Sánchez, junto al regidor de Salamanca, Alfonso Fernández Mañueco, con su esposa, Fina Martín y Javier Galán, subdelegado del Gobierno salmantino.

 

VICENTE DEL BOSQUE Y SU MUJER TRINIDAD LÓPEZ, MUY ACLAMADOS, SE PARARON A FIRMAR AUTÓGRAFOS Y A HABLAR CON LOS MÁS PEQUEÑOS

Vicente del Bosque, acompañado por su mujer, Trinidad López, fueron muy ovacionados. La pareja no dudó en pararse a saludar con los congregados, parándose con los más pequeños y firmándoles autógrafos.

 

El novio llegó del brazo de su madre, Isabel García-Tabernero que elegió un elegante vestido en coral largo. Y como no, uno de los momentos más esperados fue la llegada de la novia, la cirujana Mar Pedrera, que lucía un romántico vestido de cuello barco, con el que estaba radiante. El bouquet de rosas que eligió combinaba a la perfección con unos zapatos en rosa empolvado con los que puso la nota de color. El velo de encaje

 

La ceremonia oficiada por Raul Berzosa, fue de lo más emotiva para los presentes y en particular para los novios que terminarían la celebración en la finca del propio Sánchez González, Fuenterroble.