El haya y el pino silvestre son las especies más vulnerables ante el cambio climático

Presentación de especies vulnerables ante el cambio climático

El haya y el pino silvestre son las especies de los bosques que más sufrirán el impacto del cambio climático, puesto que son las más vulnerables ante las principales amenazas derivadas del calentamiento global, como son los incendios y las sequías.

Lo han explicado este miércoles en unas jornadas técnicas los investigadores del Centro de Investigación Ecológica y Aplicaciones Forestales (Creaf) Jordi Vayreda y Mireia Banqué, junto al secretario de Medio Ambiente y Sostenibilidad, Josep Enric Llebot, el jefe de la Oficina Catalana del Cambio Climático (OCCC), Salvador Samitier, y el director del Creaf, Javier Retana, en la presentación del trabajo 'Canvibosc', que ha analizado 408 artículos científicos.

En declaraciones a los medios, Vayreda ha relatado que el pino blanco y la encina tienen más mecanismos de protección ante los fuegos y las sequías extremas, porque disponen de capacidad para regenerarse y rebrotar, mientras que el haya y el pino silvestre son especies acostumbradas a poblar zonas meridionales más húmedas, con lo que son más sensibles al aumento de la temperatura y a la falta de lluvias.

Por ello, los investigadores han alertado de que en un escenario de cambio climático severo sólo el 2,2% del territorio catalán presentaría condiciones ambientales adecuadas para el haya, y los incendios serían la mayor amenaza del pino silvestre porque tampoco es capaz de regenerarse de las quemaduras y sus semillas mueren después del fuego.

El responsable de adaptación al cambio climático de la OCCC, Gabriel Borràs, ha afirmado que el informe debe permitir que no se deje de actuar por ignorancia: "La finalidad es poner a disposición este conocimiento para quien tiene la obligación de gestionar y actuar, que es la administración", ha sentenciado Borràs, que espera que este trabajo sea un camino para impulsar un camino de gestión forestal en Cataluña.

El informe describe la capacidad actual del almacenamiento y de absorción de carbono de las principales especies forestales de Cataluña y cómo les afecta el cambio climático a partir de las amenazas de sequías, incendios y plagas, lo que han elaborado en forma de fichas e infografías creadas en base a bibliografía científica, que se podrá consultar a través del blog del Creaf.

TRES PRINCIPALES AMENAZAS

Sobre las principales amenazas y poniendo como ejemplo la ola de calor de 2003 en Estados Unidos, Vayreda ha resaltado que el importante aumento de la temperatura y la sequía extrema provocaron una reducción de la producción primaria neta de los bosques, que se convirtieron en fuentes de CO2 en vez de compensarlo.

En relación a las plagas, ha señalado que en los bosques canadienses se produjo una "muerte masiva de árboles" a causa de la proliferación de un tipo de escarabajo, que afectó a 130.000 kilómetros cuadrados de bosque, diez veces más que la superficie forestal de Cataluña.

También ha avisado de que la mortalidad de los bosques se acentúa a consecuencia de la sequía en el mundo, un fenómeno que, según ha señalado, "cada vez es más extenso", y provoca desplazamientos drásticos de las especies hacia zonas más frescas porque desaparecen de los territorios con peores condiciones.

No obstante, ha subrayado que los bosques continúan teniendo "un papel muy importante" en la mitigación del cambio climático por su capacidad de capturar CO2, y ha avisado de que una adecuada gestión de la masa forestal puede paliar el efecto del calentamiento global.