El grupo municipal de IU Ávila advierte de la tendencia a la pérdida de población en la capital

Montserrat Barcenilla, portavoz de la formación de izquierdas en el Ayuntamiento de Ávila, entiende que “no se trata de un hecho aislado, sino el reflejo de una realidad que pasa por la falta de oportunidades en esta ciudad”. Pide al Partido Popular un giro en sus políticas “porque lo que fija población es apostar por medidas que aseguren una vida digna a los ciudadanos”.

Hace apenas unos años el Partido Popular hablaba de Ávila como una ciudad que debía aspirar a los 100.000 habitantes, y sin embargo ahora ni siquiera logramos mantener la barrera psicológica de los 60.000” señala Montserrat Barcenilla tras conocerse los últimos datos de empadronamiento de la ciudad y que sitúan Ávila en los 59.609 habitantes, “muy lejos de los 63.200 que se alcanzaron en el 2012”.

 

Cifras “que hablan a las claras de una ciudad que ha perdido la capacidad de ofrecer oportunidades a sus ciudadanos” señala Barcenilla. “Falta de oportunidades laborales, académicas y de otra índole están en la base de una constante pérdida de población en los últimos años que dibujan un día a día muy diferente al de la recuperación y el optimismo que trata de promover el Partido Popular, que debe asumir su responsabilidad en esta cuestión y afrontar los datos como lo que son, un punto de partida nefasto para el 2015 y que requiere de un giro radical en las medidas que llevan proponiendo en los últimos años”.

 

La portavoz de Izquierda Unida en el Ayuntamiento de Ávila llama la atención sobre las palabras que hace apenas unos meses pronunciaba el alcalde y donde recalcaba la necesidad de que Ávila creciera en población para tener más posibilidades. “Lo cierto es que lo que Ávila necesita es generar posibilidades para mantener y crecer en población” señala Montserrat Barcenilla, para la que “Ávila corre el serio peligro de afrontar la salida de la crisis en una situación de extrema debilidad” ante la realidad de datos como la pérdida de población, la alta movilidad laboral (los últimos datos conocidos hablaban de 8.300 los abulenses que habían salido fuera de la provincia a buscar empleo), los bajos salarios (la mitad de los asalariados cobran menos de 1.000 euros al mes) o los problemas de comunicación con el mantenimiento del peaje o la pérdida de las frecuencias ferroviarias.

 

Lo que los ciudadanos de Ávila necesitan son oportunidades laborales, y no pasan precisamente por impulsar campañas para captación de empresas bajo la promesa de la flexibilidad laboral o los bajos salarios. La población se mantiene y se atrae con la promesa de una vida digna, no con promesas de precariedad”.