El Grupo de Diputados del PSOE apoya el "Plan contra la explotación laboral"

El Portavoz Socialista en la Diputación Provincial, Tomás Blanco

Solicitará que la Diputación se una a esta inicitiva.

El Portavoz Socialista en la Diputación Provincial, Tomás Blanco, ha manifestado que su Grupo de Diputados apoya  el Plan contra la explotación laboral solicitado al Gobierno por su Partido, dada la precariedad de la situación de muchos trabajadores en el conjunto del país y particularmente en nuestra ciudad y provincia.

 

Según reza la propuesta socialista, se considera que  el Ministerio de Empleo debe dejar de perseguir a los trabajadores que se encuentran en paro y empezar a apremiar a los explotadores y controlar las horas ilegales que se hacen en nuestro país, y que los inspectores de trabajo se han de dedicar, no a perseguir a los parados que cobran la prestación, sino a vigilar, controlar, perseguir o sancionar a las empresas que firman contratos a tiempo parcial y que en realidad encubren contratos a tiempo completo.

 

También se ha solicitado que se reforme el contrato a tiempo parcial, en diálogo con los interlocutores sociales, porque el actual está encubriendo contratos de trabajo a tiempo completo, que no se declaran como tiempo completo, que no se pagan como tiempo completo y que no se cotizan como tiempo completo y que se evite que los subsidios por desempleo puedan tener carácter parcial.

 

Asimismo, abogan por adoptar una regulación del tiempo de trabajo, previo diálogo con los interlocutores sociales, que permita recuperar el equilibrio en las relaciones laborales individuales y colectivas, en atención a la conciliación de la vida personal, familiar y laboral del trabajador, así como a las necesidades productivas de la empresa. Una regulación del tiempo de trabajo en la que se integre la perspectiva de género.

 

Y es que los datos dicen que cada semana en nuestro país se hacen más de 10 millones de horas de trabajo ilegales y que más del 55% de las horas extraordinarias no se cobran y esto es una situación negativa para los trabajadores y para la Seguridad Social: Para los trabajadores, porque si convirtiéramos las cifras de horas extras ilegales en puestos de trabajo podrían crearse casi 300.000 empleos, y para la Seguridad Social, porque está perdiendo más de 2.400 millones de euros de recaudación por esas horas ilegales, que no se cotizan.