El Gobierno confirma que habrá "medidas de calado" sobre los ingresos de todo el sistema energético

PSOE e IU-ICV-CHA votan contra un "decretazo" que "demoniza" a las renovables, mientras UPyD, PNV, CiU y CC se abstienen

El ministro de Industria, Energía y Turismo, José Manuel Soria, ha avanzado este jueves que su departamento ya trabaja en la anunciada reforma del modelo energético, que incluirá "un paquete" de medidas "de calado" que "incidirán directamente en la estructura de los costes e influirán en la de los ingresos".

Así lo ha indicado en el debate de convalidación de la moratoria de subvenciones a las renovables que, según ha dicho, es "una primera medida" de esta reforma, y que tiene como objetivo "resolver el problema del déficit" tarifario acumulado, el principal problema del sector, que a finales del pasado ejercicio superó los 21.700 millones de euros, casi cuatro veces superior al de 2005.

Según Soria, esta situación es consecuencia, por una parte, de la caída de ingresos del 10 por ciento entre 2004 y 2011 producida por el descenso de la demanda que ha acompañado a la crisis económica; y, por otra, de los elevados costes del sistema, que suponen 7.220 millones de euros sólo para las energías de régimen especial y que se han incrementado un 400 por ciento en los últimos siete ejercicios.

Así, la moratoria busca "limitar el aumento del sobrecoste" y "reconvertir y reconducir el problema" para "contar con un sistema energético seguro, eficiente, que no sea tan vulnerable en costes e ingresos, y que permita competir con otros países", ha explicado el ministro.

"¿Cabrían otras alternativas? La inacción, pero eso nos llevaría a convertir lo que hoy es un problema sólo del sector energético en un problema financiero similar al de otros ámbitos de la economía", ha pronosticado.

Apuesta por las renovables
Además, Soria ha subrayado el "compromiso claro, inequívoco e irreversible" del Gobierno con las energías renovables y se ha comprometido a alcanzar el objetivo europeo de que en 2020 el 20 por ciento de la energía consumida proceda de fuentes limpias y que se reduzcan las emisiones de CO2 un 20 por ciento.

Sin embargo, se ha preguntado si es "razonable" continuar subvencionando unas energías cuya potencia instalada (106.000 Mw) "más que dobla" los 40.000 Mw de demanda punta.

"El Gobierno sigue apoyando las instalaciones de esta naturaleza sin impedimento legal alguno y con la posibilidad de verter la energía que generan a la red con la remuneración resultante del mercado, y será cada promotor quien asuma el riesgo de su inversión sin unas primas que, en este momento, ni el sistema ni la economía española pueden seguir permitiéndose", ha insistido Soria.

Además, ha recordado que la medida es temporal y que no afecta a las preasignaciones ya registradas en el Ministerio.

También ha indicado que su departamento ha solicitado a la Comisión Nacional de la Energía su "pronunciamiento sobre los aspectos que considere relevantes para definir un nuevo marco regulatorio" y que está elaborando un proyecto de real decreto ley para fomentar el autoconsumo de energía eléctrica.

El Congreso de los Diputados ha convalidado este jueves el real decreto que suspende las preasignaciones de retribuciones y de incentivos económicos para nuevas instalaciones de producción de energía eléctrica a partir de la cogeneración, las renovables y los residuos.

Paralizar la joya de la corona
Sin embargo, la oposición se ha mostrado en desacuerdo con estas explicaciones. Así, el socialista Julio José Segura ha criticado que suspender estas primas perjudicará al medio ambiente y además ha acusado al Gobierno de "criminalizar" con este decreto a las energías renovables, "haciéndolas aparecer como las únicas causantes del problema de déficit de tarifa".

"¿Cómo se les ocurre paralizar una de las joyas de la corona tecnológica, económica y de empleo? El problema del déficit de tarifa es el resultado de un sistema regulatorio inadecuado que no recoge los costes reales del sistema", ha reprochado, reclamando un Libro Blanco para el sector.

Tampoco la Izquierda Plural (IU-ICV-CHA) está de acuerdo con esta reforma, aunque reconoce que es necesaria una reforma del sector. Así, la portavoz del grupo, Laia Ortiz, ha considerado que este "decretazo" se basa en un "análisis sesgado y en prejuicios" que "demonizan a las renovables", haciendo un "flaco favor a un sector que contribuye a la riqueza y que es puntero en materia de tecnología".

También Francisco Jorquera (BNG) ha criticado que se tramite la medida por decreto y ha reprochado que "esconde claramente que 'nucleares sí, renovables no'". Por su parte, Teresa Jordà (ERC) ha recordado que "las subvenciones a renovables no son gasto sino inversión" y que esta decisión sólo conduce a "más dependencia energética".

Sin embargo, el portavoz de CiU, Josep Sánchez Llibre, ha coincidido con el Gobierno en que es necesario reformar el modelo energético para "reducir un déficit tarifario que está en cifras preocupantes" y para "conseguir precios más competitivos de la energía para familias y empresas", ya que actualmente "están un 15 por ciento por encima de la media europea".

No obstante, ha alertado de la necesidad de plantearse "el mix energético en un horizonte de 25 o 30 años" y ha condicionado su voto a que el Gobierno precise cuánto tiempo durará esta suspensión. "Si es una suspensión corta estaríamos por la labor, pero el sector necesita seguridad jurídica y no tener fecha de caducidad genera incertidumbre a la economía".

Soria afirmó en su última réplica que algunas de las propuestas avanzadas en el Congreso "podrán ser incluidas en futuras reformas" del sector energético, una vez se logre "reducir y reconducir el ritmo de acumulación de déficit tarifario".