El Gobierno confía en que un 'no' a la independencia en Escocia "desinfle el soufflé" catalán

Artur Mas y Mariano Rajoy

Descarta sorpresas en el resultado del 18 de septiembre pues no hay ninguna encuesta que haya dado vencedor al 'sí'.

El Gobierno confía en que una victoria del 'no' en el referéndum de independencia convocado en Escocia para el próximo 18 de septiembre "desinfle el soufflé" catalán, pues el paso adelante que supuso el antecedente escocés "dio muchas alas" al independentismo catalán, han reconocido a Europa Press fuentes gubernamentales.


El Ejecutivo descarta sorpresas en el resultado de la consulta en Escocia porque a poco más de un mes del referéndum, no ha habido una sola encuesta que haya dado vencedores a los partidarios de la separación del Reino Unido.

Y lo importante de los sondeos, según dicen los expertos, es "la tendencia", apuntan las fuentes, que recuerdan cómo en las últimas encuestas el 'no' saca unos 18 puntos de ventaja al 'sí' a la independencia.

A su juicio, la posibilidad de que Escocia se separe del Reino Unido dio alas al independentismo catalán porque, hasta ese momento, no se había dado el escenario de que una parte del territorio de un Estado miembro de la UE se pudiera escindir y aspirara al mismo tiempo a seguir en la UE.

Tras la convocatoria del referéndum escocés, la UE ha dejado claro que un territorio que se separe de un Estado miembro quedaría automáticamente excluido de la Unión y tendría que iniciar desde cero el procedimiento de solicitud de ingreso en la UE, que se prolonga durante años.

Por eso una victoria del 'no' en Escocia echaría "un jarro de agua fría" sobre las aspiraciones del independentismo catalán, insisten las fuentes.

Pero entre Cataluña y Escocia existe una diferencia de gran calado. Mientras el referéndum escocés es legal pues responde a un pacto entre Londres y Edimburgo, una eventual consulta de autodeterminación en Cataluña es ilegal pues la Constitución española, que habla de la "unidad indisoluble" de la nación y que establece que la soberanía nacional reside en todo el pueblo español, no lo permite.

Una vez que el Congreso de los Diputados y el Tribunal Constitucional han dejado claro que Cataluña no puede organizar una consulta de autodeterminación al tratarse de un asunto que compete al conjunto de los españoles, el Gobierno cree que el presidente de la Generalitat, Artur Mas, "no puede seguir adelante".

LA CONSULTA DEL 9-N TENDRÍA RESULTADO "NULO"

"El Gobierno de Cataluña no puede organizar materialmente unas elecciones", subrayan. Y en el hipotético caso de que llegasen a sacar las urnas a la calle, el resultado de ese ejercicio sería "nulo".

En el Ejecutivo recuerdan que muchos municipios catalanes, incluido el de Barcelona, han votado ya a favor de la independencia. "Se han movilizado, han votado. ¿Resultado? Nada", insisten.

La consulta del 9 de noviembre, en caso de que se realizase, tampoco tendría "ningún efecto en la comunidad internacional", y menos en Europa, donde tienen claro, porque el Gobierno lo ha explicado, que el referéndum de autodeterminación propuesto por Mas no cabe en la Constitución. "No hay ningún gobierno europeo que esté haciendo un seguimiento (de la situación en Cataluña) pensando que esto pueda llevar a algo", aseguran en el Ejecutivo.

Por eso desde el Gobierno desearían que Mas se olvidara cuanto antes de la consulta y se diera cuenta de que insistir en celebrarla no conduce a nada, porque "cuanto antes se den cuenta de ello antes podremos hablar para intentar resolver las cosas", explican las fuentes consultadas.

El Ejecutivo de Rajoy, añaden, quiere resolver el problema "sin dejar cicatrices", con diálogo, siempre y cuando se trate de un diálogo que esté "dentro de la legalidad", lo que excluye negociar sobre la celebración de la consulta.

Eso sí, desde el Gobierno se precisa que no son ellos quienes tienen que hacerle ninguna propuesta a Mas "a cambio de que no haga nada ilegal". Es el presidente de la Generalitat quien tiene que presentar "ofertas" alternativas, concluyen las fuentes.