El Gobierno concederá en mayo las becas científicas Ramón y Cajal, Juan de la Cierva y Torres Quevedo

El Gobierno concederá en mayo las becas científicas Ramón y Cajal, Juan de la Cierva y Torres Quevedo

El Gobierno concederá el próximo mes de mayo las becas Ramón y Caja, Juan de la Cierva y Torres Quevedo, pendientes desde la anterior legislatura socialista, y después de la publicación de la resolución de la Secretaría de Estado de I+D+i en el Boletín Oficial del Estado a finales de octubre

El Gobierno concederá el próximo mes de mayo las becas Ramón y Caja, Juan de la Cierva y Torres Quevedo, pendientes desde la anterior legislatura socialista, y después de la publicación de la resolución de la Secretaría de Estado de I+D+i en el Boletín Oficial del Estado a finales de octubre.

 

   Así lo asegura el Ejecutivo en una respuesta parlamentaria dirigida al 'número dos' de UPyD, Carlos Martínez Gorriarán, después de que el diputado preguntara al Gobierno cuándo pensaba conceder estas ayudas, recogida por Europa Press.

 

   Según explica el parlamentario vasco, el programa Ramón y Cajal nació en el año 2001 con la intención de ofrecer contratos a investigadores de alto nivel por cinco años y en 2012 no se ha producido ningún nuevo contrato, a pesar de que es el programa "más prestigioso y de más alto nivel de investigación científica" en España.

 

   "La última convocatoria realizada en este programa fue en diciembre del año 2010 por el Ejecutivo de José Luis Rodríguez Zapatero, y que tras un largo proceso de evaluación supuso la contratación por cinco años de 250 investigadores en julio de 2011", agrega.

 

LA OFERTA DECAE CON LOS AÑOS

   Es más, lamenta que desde el inicio del programa el número de plazas ofertadas ha ido decreciendo paulatinamente, comenzando en los primeros años con la oferta de entre 480 y 780 plazas de investigación y decreciendo el número hasta las 250 plazas ofertadas en 2010 o las 175, como máximo, que piensa ofertar este Gobierno para 2013.

 

   En cuanto a las ayudas Juan de la Cierva, un contrato de investigación para doctores que todavía no poseen una experiencia acreditada, señala que tampoco se han ofertado plazas de investigadores en lo que va de 2012.

 

   Otro de los problemas existentes a los que apunta Martínez Gorriarán es que los investigadores becados no pueden seguir aplicando la experiencia adquirida durante los años del contrato, ya que las posibilidades de continuar investigando en España "son muy escasas".

 

   "Esto supone que una gran parte de los becados por el programa Ramón y Cajal o Juan de la Cierva dejan de investigar o abandonan nuestro país para continuar sus investigaciones una vez finalizan el contrato", avisa el responsable de I+D+i en el Congreso de UPyD.

 

   Frente a estas afirmaciones, el Gobierno asegura que en mayo de 2013 concederá estas ayudas a la investigación. En concreto, en el Subprograma Ramón y Cajal se concederán un máximo de 175 ayudas de una duración de cinco años, y en el Subprograma Juan de la Cierva, un máximo de 225 ayudas de una duración de tres años.

 

   El Ejecutivo garantiza igualmente la convocatoria de ayudas relativas al Programa Personal Técnico de Apoyo, con 210 ayudas, y para el Programa Torres Quevedo, con 330 ayudas.

 

   Para garantizar la continuidad investigadora de estos becados, en el caso de investigadores Ramón y Cajal, el Gobierno subraya que no sólo las plazas están "mucho mejor dotadas "(ya que el complemento económico para empezar a trabajar ha pasado de 15.000 euros a 40.000 euros), sino que, además, se adquiere un mayor compromiso para la estabilización de los investigadores, ya que se otorgan ayudas de 100.000 euros a las instituciones que creen plazas estables.

 

UN RELEVO GENERACIONAL

   "Sin duda, facilitará su contratación y su continuidad investigadora. Con estas ayudas se pretende, además, contribuir a la renovación generacional de las plantillas de los organismos de investigación y promover las mejores prácticas de contratación estable", añade el Gobierno.

 

   Por otro lado, el Gobierno resalta en su compromiso con la Ciencia la puesta en marcha de la Agencia Estatal de Investigación en 2013, pendiente de creación desde 2010 con la aprobada Ley de Ciencia, "una antigua demanda del mundo científico, que equiparará España a los países del entorno".