El Gobierno aprueba un plan de riesgos que contempla ayudas tras las inundaciones

El nivel del Duero viene alto desde el domingo a su paso por Zamora.

El consejo de Ministros aprueba los planes de gestión de riesgo de inundaciones para el Duero y otras cuencas. Los nuevos planes cuentan con 800 millones de euros para sufragar medidas de prevención, y también contemplan ayudas a posteriori por daños de las inundaciones.

El Consejo de Ministros, a propuesta del Ministerio de Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente y del Ministerio del Interior, ha aprobado hoy mediante Real Decreto un total de 16 Planes de Gestión de Riesgo de Inundación (PGRI), correspondientes al periodo 2016-2021, entre ellos todos los pertenecientes a las demarcaciones hidrográficas competencia del Estado (12), además de cuatro de competencia autonómica.

 

Por lo que se refiere a las cuencas de competencia estatal (cuencas intercomunitarias) se trata de los planes de las demarcaciones hidrográficas del Cantábrico Occidental, Cantábrico Oriental, Miño-Sil, Duero, Tajo, Guadiana, Guadalquivir, Ceuta, Melilla, Segura, Júcar y Ebro. Mientras, respecto a las cuencas de competencia autonómica (intracomunitarias) se han aprobado los Planes de Gestión de Riesgo de Inundación de Galicia Costa, Tinto-Odiel-Piedras, Guadalete-Barbate y Cuencas Mediterráneas Andaluzas.

 

Los Planes de Gestión de Riesgos de Inundación son la  herramienta  fundamental con la que poder hacer frente a los fenómenos meteorológicos extremos. Se trata de unos documentos que abarcan todas las fases del riesgo, desde su prevención, hasta la protección y la recuperación. Con estos Reales Decretos, además, España acompasa el ritmo de gestión del riesgo de inundación de nuestro país al del resto de Estados europeos. La aprobación de estos PGRI culmina el proceso para implantar la Directiva de Inundaciones de la UE en nuestro país.

 

 

PLANES CON UN APOYO MAYORITARIO

 

La tramitación seguida para la aprobación de los PGRI se  ha ajustado a lo dispuesto en el artículo 13 del Real Decreto 903/2010, de 9 de julio, en virtud del cual los distintos Organismos de cuenca, con la cooperación del Comité de Autoridades Competentes y de las autoridades de Protección Civil, han integrado en sus respectivos Planes los programas de medidas elaborados por cada administración competente, garantizado la debida coordinación y compatibilidad entre los mismos.

 

Previo a la aprobación de los PGRI, el Gobierno culminó la “Evaluación Preliminar del Riesgo de Inundación”, que definió aquellas áreas en las cuales existe un riesgo potencial de inundación significativo, así como la elaboración de los mapas de peligrosidad y riesgo de inundación de esas áreas.

 

Los Planes de Gestión de Riesgos de Inundación han recibido también el apoyo mayoritario del Consejo Nacional del Agua (más del 95% de los votos a favor y con el apoyo de todas las Comunidades Autónomas, usuarios del agua y organizaciones profesionales y económicas) y de la Comisión Nacional de Protección Civil. Antes fueron informados favorablemente por los Comités de Autoridades Competentesde cada una de sus demarcaciones.

 

 

800 MILLONES Y MEDIDAS: ADAPTACIÓN AL CAMBIO CLIMÁTICO

 

Los PGRI contemplan en los programas de medidas unos 800 millones de euros en inversiones en más de 1.000 medidas a ejecutar hasta 2021 (700 millones de euros para los planes de competencia estatal y 100 millones para los de competencia autonómica), y proporcionan soluciones globales y medidas comunes y otras medidas específicas, concertadas con todas las administraciones implicadas y, en especial, con las respectivas Comunidades Autónomas. Las medidas incluidas en estos Planes abarcan todas las fases de la gestión del riesgo: prevención (35% del presupuesto), protección (43% del presupuesto) y preparación (23% del presupuesto).

 

 

También se incluyen medidas de recuperación tras los episodios, cuyo presupuesto dependerá de los daños que en un futuro se produzcan. Estas medidas fomentarán la coordinación entre administraciones, mejorarán los sistemas de información y alerta, y el estado de los ríos y de la costa. Se actualizarán los planes de protección civil, se realizarán campañas para el incremento de la percepción de riesgo, y se trabajará notablemente para compatibilizar las inundaciones y la ordenación del territorio.