El Gobierno aprobará la reforma de la negociación que los sindicatos no pactaron

Mantendrá la ultraactividad de los convenios y avanza en materia de flexibilidad interna
La reforma será remitida al Congreso de los Diputados para su convalidación y posterior tramitación como proyecto de Ley, para lo cual el Gobierno ya ha abierto una ronda de contactos con los grupos parlamentarios. La reforma resuelve los principales puntos de desencuentro entre patronal y sindicatos, como son la ultraactividad o renovación automática de los convenios y los mecanismos de solución de conflictos, la flexibilidad interna y la estructura de la negociación colectiva.

Así, el texto garantiza que los convenios no decaerán cuando no haya acuerdo para su renovación, como pedía la CEOE, y establece una horquilla de entre 12 y 18 meses como plazo máximo para las negociaciones antes de que, en caso de no haber acuerdo, entren en funcionamientos mecanismos de mediación y arbitraje.

No todo está cerrado
Con todo, el ministro de Trabajo no ha dado por cerrada la reforma, pues ha emplazado a los sindicatos y empresarios a seguir negociando en materia de flexibilidad interna, a fin de aprovechar el proceso de enmiendas y poder amoldar los cambios introducidos por el Gobierno. Y es que ni la CEOE ni las centrales han ocultado su decepción con el borrador presentado por Trabajo para cambiar los convenios. Si el líder de la patronal, Juan Rosell, decía que el primer boceto del Gobierno estaba "desequilibrado" hacia los postulados de los sindicatos, éstos se han apresurado a desvincularse del contenido de la reforma.