El gasóleo cae al nivel más bajo desde abril del año pasado tras abaratarse otro 0,6%

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El precio del gasóleo ha registrado su tercer descenso semanal consecutivo al abaratarse un 0,6% en la última semana, con lo que se sitúa en el nivel más bajo desde finales de abril del año pasado.

En concreto, el litro de este combustible se situó en los surtidores en 1,314 euros, un 3,1% por debajo de los niveles de enero y un 3,5% por debajo del precio marcado en la misma semana de 2013.


En cuanto a la gasolina, el litro marca un precio de 1,392 euros, el mismo que en la semana anterior, lo que le permite consolidarse por tercera semana consecutiva por debajo del umbral de los 1,4 euros.

Este precio es un 1% inferior el registrado en enero y se sitúa además un 4,1% por debajo del marcado en la misma semana del año pasado. Eso sí, se encuentra aún por encima del mínimo de este año, de 1,387 euros el litro, marcado en enero.

En el escenario actual, llenar un vehículo de gasolina con un depósito medio de 55 litros de capacidad cuesta 76,5 euros, mientras que en el caso del gasóleo asciende a 72,2 euros, cinco euros menos que hace una semana.

El abaratamiento del gasóleo se da a conocer en un momento en el que el barril de crudo Brent, de referencia en Europa, se cambia por 106 dólares, un dólar más que hace una semana, mientras que el Texas 'sweet light' se mantiene en 100 dólares.

Bruselas informa de estos datos en la misma semana en que la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC) ha publicado su informe mensual de carburantes de enero, en el que se aprecia que los márgenes de estos productos han registrado incrementos de hasta el 25%.

PRECIOS EN EUROPA

Los carburantes siguen costando en España menos que en la media de la UE, donde el litro de gasolina asciende a 1,518 euros y a 1,55 euros en la zona euro. Por su parte, el precio del litro de gasóleo asciende a 1,396 euros de media en la UE de los 28 y a 1,376 euros en la zona euro.

El menor nivel de precios finales con respecto a los países del entorno se debe a que España, pese a las subidas del IVA, a los mayores impuestos autonómicos y a los nuevos gravámenes al biodiésel, sigue contando con una menor presión fiscal.