El G-20 acuerda la necesidad de una reducción del déficit en 2013

Conclusión final. El grupo de los países más poderosos económicamente promete una consolidación fiscal “ajustada” a cada país y ofrece una libertad a las naciones para establecer una tasa bancaria
Agencias / Toronto

El G-20 arrancó su reunión en Toronto, Canadá, con consenso en torno a la necesidad de reducir los déficit y la deuda de los países en los próximos tres años para apuntalar la recuperación económica pero discrepancias en el monto del recorte. El tema de cuándo y cómo retirar las medidas de estímulo económico que se pusieron en marcha para superar la crisis se ha convertido en el principal motivo de fricción en el seno del G-20, que agrupa a los principales países desarrollados y en desarrollo y se ha erigido en el guardián de la economía global.

En un lado del debate están países como EEUU, que insisten como dejó claro el secretario del Tesoro del país Timothy Geithner, en que el G-20 debe centrarse sobre todo en el crecimiento, una postura que comparten potencias emergentes como Brasil. En el otro lado del espectro está la Unión Europea, con Alemania a la cabeza, que mantienen que el recorte del gasto público es el objetivo prioritario.

Así lo dejó claro la canciller alemana, Angela Merkel, quien dijo al final de la reunión del G-8, que concluyó horas antes del arranque del G-20, que la economía global sólo logrará un crecimiento “duradero y sostenible” si los países consolidan sus finanzas “e implementan reformas estructurales al mismo tiempo”.

Libertad bancaria
Por otro lado, el G-20 considera que el sector bancario debe pagar por el coste en el que incurren los Gobiernos cuando acuden a su rescate, si bien da libertad a los países para establecer una tasa bancaria con ese fin. El G-20, según un borrador de la declaración final de la cumbre, reconoce que existen “distintos planteamientos” para hacer que la banca “contribuya de manera justa y sustancial” a su propio rescate, y afirma que uno de ellos, aunque no el único, es el polémico impuesto bancario. Esta tasa, que ya ha sido establecida por algunos países, se había convertido en uno de los puntos de mayor discrepancia del G-20, por la dura oposición mostrada por los países emergentes y también por Canadá, anfitrión del encuentro.

En general, las naciones en desarrollo argumentaban que sus sistemas bancarios no habían sido el germen de la grave crisis internacional registrada en 2008 y 2009, y que por tanto no tendrían que pagar por un rescate que no ha ocurrido.

El comunicado final del G-20, reunido desde ayer en Toronto, salva las diferencias dejando a cada país la posibilidad de abordar sus propias medidas, siempre y cuando queden “protegidos los contribuyentes”, permita “reducir los riesgos del sistema financiero” y no provoque “restricciones en el crédito”. No obstante, deja claro que el sector financiero “debe hacer una contribución justa y sustancial para pagar la carga asociada a las intervenciones de los gobiernos”.

Incidentes con manifestantes
Por último, al menos tres personas resultaron heridas este sábado en Toronto durante un enfrentamiento entre la policía y un grupo de manifestantes. El grupo protestaba contra la celebración de la Cumbre del G-20. Los servicios de emergencia de Toronto confirmó que al menos tres personas habían resultado heridas en los enfrentamientos violentos con la policía durante la manifestación que congregó a unas 10.000 personas en el centro de la ciudad.