El futuro de la Educación es el futuro del país

El exministro de Educación Ángel Gabilondo ha afirmado hoy que el futuro de la Educación es también el futuro de un país y que ésta tiene que ser “pública, inclusiva, abierta, intercultural y que busque la atención a los más vulnerables, para que nadie, nunca, por razones económicas, deje de estudiar”

Gabilondo, que ha intervenido en el curso de verano de la UNED ‘El cuidado de sí. Cuerpo, alma, mente y sociedad (Perspectivas desde una Hermenéutica Crítica)’, que se celebra en El Barco de Ávila, ha resaltado que sin Cultura ni Educación no se abordarán “la miseria y la ignorancia del mundo”.

 

“La Educación ha hecho más por la igualdad que muchos otros discursos”, ha indicado, añadiendo que, en tiempos de crisis, “más que nunca”, debe haber Educación e igualdad de oportunidades.

 

También se ha referido el exministro a los cambios planteados por la denominada Ley Wert, sobre los que ha defendido los acuerdos y consensos y el diálogo, de cara a abordar los problemas de la educación “por la vía de la participación”.

 

En este punto, se ha preguntado si los caminos que se están siguiendo ahora han aumentado el consenso y si el nivel de acuerdo es mayor, porque “sin acuerdo o participación las soluciones serán coyunturales y no habrá estabilidad normativa”.

 

“Los ciudadanos piden acuerdo y estabilidad normativa”, ha subrayado, añadiendo que ahí hay “mucho que trabajar”.

 

“El acuerdo no es sólo el mejor camino, sino el único camino para la educación”, ha indicado.

 

Por otra parte, el también catedrático de Filosofía de la Universidad Autónoma de Madrid ha defendido, en un mundo de “tanto lamento” y “tanta queja” y en tiempos “tan difíciles” y “tan complejos”, que “hay caminos” que pasan por cuidar algo de sí mismos y de los demás.

 

De la misma forma, ha instado a “cuidar de la política” como “el cuidado de la ciudad, de la polis” y a “proteger el espacio común”.

 

“Los griegos llamaban idiotas a los que no tenían ninguna sensibilidad social, política y pública”, ha recordado, confiando en que la forma de abordar los problemas que la política plantea no se resuelvan por la vía más simple.

 

“Puestos a tirar el agua, conviene tirar el agua sucia, pero no tirar también la palangana, porque el día que se quiera coger agua limpia conviene que haya algún recipiente”, ha apuntado, añadiendo que hay que ser “exigente” y “crítico” con la política, pero también tener conciencia de lo que la política aporta, porque “el cuidado de uno mismo es también el cuidado de la ciudad”.

 

El curso, que se desarrollará hasta el miércoles, incluye la I Jornada del Segundo Seminario Internacional de la Cátedra Cultural y Científica de Hermenéutica, en cuyo marco se rendirá homenaje, con motivo del centenario de su nacimiento, al filósofo francés Paul Ricoeur, mientras que la segunda jornada tendrá lugar en diciembre en Madrid.