El fútbol en Castilla y León agoniza... un año más

(Foto: Chema Díez)

UD Salamanca y Guijuelo luchan por sobrevivir un año más en Segunda B, igual que el Zamora, con el Palencia desaparecido y el Burgos buscando su sitio tras varias refundaciones. Real Valladolid (con gran deuda), Numancia y Ponferradina, muestran la otra cara de la moneda.

La crisis económica no ha pasado desapercibida para el mundo del fútbol, ni mucho menos. Los problemas de muchos clubes se acentúan en categorías como la Segunda B donde los ingresos se reducen a la mínima expresión y se trabaja con presupuestos muy austeros en los que nadie quiere invertir, y salir de esta categoría se convierte en una odisea para unos y mantenerse año tras año en un imposible para otros.

 

Esta situación se produce en todo el conjunto de la geografía nacional, donde los clubes acumulan deudas millonarias con Hacienda, jugadores y otros acreedores que, en muchos casos se reducen, en otros se perdonas y en otro tantos se siguen engordando.

 

La temporada 2012/13 terminó hace varias semanas con la gran incertidumbre de un futuro negro en muchos de los clubes que existen en Castilla y León. Dos de ellos, quizá dos de los que más dificultades van a tener se encuentran en la provincia de Salamanca. Se trata de un histórico como la UDS y otro que lucha cada año, como el CD Guijuelo.

 

UD SALAMANCA

 

La situación crítica del equipo es conocida por todos los sectores que componen el club. El día 18 de junio, la Junta de Acreedores decidirá si se aprueba el convenio o no y qué pasará después en la subasta del día 20 de junio. La duda está en saber si Hidalgo dará marcha a trás a su propuesta de refundación del club y paagrá los 500.000 euros de la plaza en Segunda B más otra cantidad derivada de deudas pendientes.

 

Parece ser la única tabla de salvación del equipo unionista porque no existe, al menos por el momento, otro empresario interesado en invertir en la UDS. Mientras tanto, la afición solo quiere a la Unión deportiva Salamanca y se niega a una refundación del club para no perder los 90 años de historia. De hecho, han creado la Plataforma de Aficionados Unionistas (PAU) que ha presentado diferentes propuestas de viabilidad del club a Hidalgo en lugar de la refundación.

 

Por ello, los próximos días son cruciales para un club que podrçia desaparecer después de 90 años haciendo historia en el fútbol español, algo de lo que nadie quiere oír hablar.

 

CD GUIJUELO

 

Lleva compitiendo en Segunda B muchas temporadas al filo de la navaja, con más problemas que soluciones y eso puede pagarlo caro. La temporada pasado se convocaron elecciones y nadie dio el paso para presentarse y por eso Jorge Hernández comandó una gestora que guió con problemas económicos el futuro del club salmantino, que estuvo a punto de no salir a competir y que ha acumulado, al igual que la UDS, deudas con la plantilla toda la temporada.

 

Ahora, el club no encuentra de nuevo candidatos a las elecciones y su futuro se mantiene en entredicho porque Jorge Hernández duda si volver a formar otra gestora con él como cabeza visible. Muchas dudas para competir pero quizá se haga un proyecto aún más austero en la 2013/14.

 

Por su parte, en el resto de Castilla y León, el Valladolid ha terminado con éxito la temporada en Primera División, único representante de la comunidad, pero que arastra una deuda superior a los 70 millones de euros, siendo los derechos televisivos, los fichajes a coste casi cero o la venta de jugadores, las únicas soluciones para disminuir ese déficit.

 

En Segunda División, la situación de los equipos no es tan delicada a pesar de que el Mirandés necesita una inyección económica de 2 millones de euros para seguir un año más en Segunda y su conversión en Sociedad Anónima no termina de cerrarse, por lo que su futuro también es incierto. El Numancia, por su parte, suma 11 temporadas en la categoría sin deudas ni impagos, mientras que la Ponferradina, obligada a convertirse en SA, no tendrá problemas de liquidez.

 

El resto de equipos de Segunda B como el Burgos, deberá contar con un presupuesto más elevado para competir (casi 600.000 euros), mientras que el Zamora debe liquidar una pequeña deuda auqnuen debe formalizar un nueva junta directiva que dimitió en bloque. Parece que saldrá a competir pero su futuro no está claro.

 

En Tercera, el Salmantino espera lo que ocurre con el Salamanca y el Santa Marta sigue con su filosofía de formación de jugadores intentado seguir en la categoría que este año ha salvado por los arrastres.

 

Con estas perspectivas, el fútbol de la Comunidad agoniza... un año más, y ésa es la peor de las noticias.