“El desarrollo de la actividad empresarial en la provincia está siendo absolutamente normal”

Piquetes informativos en el Mercado Grande de Ávila
La Confederación Abulense de empresarios afirma que la actividad empresarial ha sido irrelevante en los servicios de taxis, ambulancias, servicios, transportes, estaciones de servicios, comercio, hostelería, farmacias, industrias, metal, banca y construcción



En primer lugar, el seguimiento de la huelga en la provincia de Ávila está siendo irrelevante en los siguientes sectores empresariales de actividad: taxis, ambulancias, servicios, transportes, estaciones de servicio, comercio, hostelería, farmacias, industrias, metal, banca y construcción. No obstante, el seguimiento puntual que ha podido tener en determinados sectores o empresas se debe en gran medida y con carácter general más a la acción de los piquetes que a la voluntad de empresas o trabajadores de secundar el paro en su respectiva actividad empresarial. Por tanto, hay que insistir en que el desarrollo de la actividad empresarial en la provincia de Ávila está siendo absolutamente normal, similar al de cualquier otra jornada de trabajo.  

Desde primera hora de la mañana la Confederación ha estado llevando a cabo un dispositivo especial de seguimiento en los principales sectores de actividad en toda la provincia de Ávila: taxis, ambulancias, transportes, servicios, estaciones de servicios, banca, construcción, hostelería, comercio, farmacias, industrias (panadería, alimentaria, cárnica, etc.) y metal. En total, un centenar de empresas en los que el impacto de la huelga está siendo prácticamente nulo. Dicho impacto se ha calificado en función de la dificultad de las empresas para desarrollar su actividad habitual.  

A la vista de las motivaciones que han llevado a las centrales sindicales a convocar estar jornada de Huelga General en nuestro país, no cabe duda alguna que se trata de una huelga política en contra de las decisiones del Gobierno y, en ningún caso, contra el sector empresarial. Ello no significa que  no esté siendo lesiva para los intereses de España y de las empresas y trabajadores de nuestro país, por los daños económicos y los efectos indeseables que pudiera tener para la imagen que se proyecta al exterior. Más aún si se tiene en cuenta que la situación de crisis que vivimos y las exigencias que imponen los mercados imposibilitan cualquier marcha atrás de las reformas que está llevando a cabo el Gobierno, muchas de ellas, a pesar del impacto negativo que puedan estar teniendo por el sacrificio que imponen a los ciudadanos, son indispensables para asentar las bases de la tan deseada recuperación económica.
 

Por tanto, es contradictorio convocar una huelga en contra de las decisiones que son precisas para salir de la recesión.  

Reafirmamos en todo caso nuestro respeto escrupuloso tanto al ejercicio de la Huelga por libre decisión como al derecho al trabajo. Las Huelgas Generales, incluso ante las pésimas gobernanzas que hemos padecido hasta finales del año pasado, raramente aportan otra cosa que climas de tensión que paralizan la paz social; improductividad que a nadie beneficia y mala imagen internacional, por cuanto suponen en términos macroeconómicos para la credibilidad de una país desde el punto de vista de la fiabilidad y para el comercio internacional.