El Danubio en bici

Navaluenga es un lugar de gran tradición ciclista. Cuna de buenísimos campeones y con mucha afición de distintos paseantes que recorren sus muchos senderos entre prados y bosques o practican la velocidad en las carreteras locales. Un grupo de estos paseantes decidimos hacer El Danubio en Bici en nuestros días de vacaciones. Una de las rutas mas populares de Europa entre los ciclistas

Antes habíamos recorrido distintas "Rutas Verdes" en España y ahora era una aventura más arriesgada: recorrer 1.300 kilómetros por un eje que atraviesa Europa adentrándose en varios países como Alemania, Austria, Eslovaquia y Hungria. Un recorrido muy largo para los pocos días de vacaciones disponibles, por lo que tuvimos que hacerlo en dos veranos.

 

La etapa inicial comienza en las mismas fuentes del Danubio, DONAUSCHINGEN, en plena Selva Negra. Un maravilloso lugar entre montañas, donde en un estanque, deliciosamente decorado, bullían desde el fondo burbujeantes pompas de agua cristalina que crean después tan caudaloso río. La primera parte del recorrido Donaueschingen-Viena recorre mucha zona alemana y pasa por orgullosas ciudades de grandísimo potencial histórico: Sigmaringen, Ulm con su catedral mas alta del mundo, Neuburg, Ratisbona y Passau entre muchas otras ciudades. A partir de este punto comienza Austria con otros lugares de elevadisimo interés como Linz, Melk, Kems y también hay otros puntos de espeluznantes imágenes si aprovechas para visitar el vergonzante Campo de Concentración: Mauthausen, lugar de gran impacto que hace estremecer el recuerdo de nuestro reciente pasado.

 

Vimos el vestigio de tantos  españoles allí torturados y el recuerdo de Semprún que pudo ser rescatado con vida al liberar los americanos tan horrendo lugar. Pero llegar a Viena después de seis días pedaleando fue de una enorme satisfacción . Todo el esplendor del siglo XVIII y XIX ante nuestros ojos. El Ayuntamiento, El Parque del Práter, La Escuela Española de Equitación, La Opera, tantos y tantos palacios donde podías imaginar a la Emperatriz Sissi o a la realeza de un gran imperio y que la película "El Tercer Hombre" y tantas otras nos habían ayudado a reconocer y revivir.

 

Pero la diversión estaba concentrada en la gran oferta de óperas y sobre todo en el Ayuntamiento, casi cubierto ahora por una pantalla gigante que proyectaba películas de música clásica durante todo el verano, un gran escenario con música en directo y acompañado de todo tipo de tenderetes con comidas rápidas de cualquier país y toda una selección de improvisados bares de copas. El gran lugar de diversión para toda la ciudad

 

El camino para la bicicleta es sencillo, ya que discurre por la ribera del río y a favor de corriente por lo que no requiere un gran entrenamiento, aunque sí es preciso habituarse previamente a estar varias horas sobre el sillín de una bici. Una buena almohadilla y crema protectora se hacen imprescindibles. En una hora es fácil hacer 25 kilómetros por su poca pendiente, por lo que en cinco horas es fácil recorrer cien kilómetros o la meta que te propongas. Todo está bien señalizado y en caso de duda siempre hay una persona amable que te corrige y te indica la correcta dirección.

 

Vimos a muchos jóvenes sobre la bicicleta pero también a familias con niños o personas mayores que hacían algún tramo de la vía. Comer, alojarse o tomar una jarra de cerveza es muy gratificante y fácil de encontrar en cualquier punto y a un precio muy razonable. Lo que si es necesario es ajustar previamente tu equipaje, que ha de ser transportado en la bici todos los días y no puede faltarte lo imprescindible. La bicicleta propia puedes enviarla previamente, pero es más cómodo alquilarla o dejarla en cualquier punto del camino, bicicletas estupendas que por algo más de 100€ puedes tenerla 5 días, algo más de lo que te cuesta el envío de tu bici.

 

La segunda parte del itinerario: Viena-Budapest nos proporciona también una enorme satisfacción . Ya teníamos la experiencia de los países anteriores y ahora vamos a pasar a Eslovaquia y Hungría. Otros países sin fronteras pero con otros idiomas y otras monedas aunque el euro era igualmente aceptado y el ingles o el alemán sirven para solucionar cualquier dificultad . En estos países disfrutamos de ciudades de gran trascendencia histórica, con iglesias, palacios, casas y monumentos que reflejan el gran poso cultural de su pasado. Ciudades como Bratislava o Komarno en la zona Eslovaca y al otro lado del río, que sirve de separación de ambos países, podemos disfrutar de Györ, Acs, Esztergom, Visegrad y por fin Budapest y su impactante Parlamento, fin de nuestro recorrido.

 

Este otro itinerario tiene también un fácil trazado aunque hay alguna zona que transcurre en carretera o básicos caminos rurales y en muchos momentos el camino es asfaltado sobre un talud de contención del río, para que los desbordamientos del río no puedan pasar a inundar los campos de cultivo. El río también sirve de frontera para separar ambos países, por lo que se hace necesario que un barco te transporte a la orilla opuesta si ofrece mejor camino. A pesar de estas medidas de contención de aguas, pudimos ver el resultado del extraordinario desbordamiento del río que tuvo este año: campos de cultivo de maíz o cereales arruinados por el lodo, casas que acumulaban sus inservibles enseres cubiertos de barro y bosques de ribera que los arboles mostraban sus señales donde llego el barro a 4 metros de altura.

 

Hay un gran contraste  en la imagen de estos países respecto a los anteriores austriacos y alemanes pero las ciudades conservan muy bien su arquitectura y su centro histórico, con calles muy animadas entre iglesias de puntiagudas torres, y casas muy atractivas donde el barroco y el neoclásico modelan sus fachadas. Györ, Kómaron y Visegrad tiene un enorme atractivo pero Esztergom, una ciudad de origen romano, que fue capital de Hungría durante 250 años se lleva la palma por su atractiva historia. Ahora es decadente y nostálgica pero fue cuna de grandes reyes de Hungría y es impactante la solvencia arquitectónica de sus casas.

 

Budapest es un destino donde tienes que planificar varios días de estancia. Punto de encuentro entre la Europa oriental y occidental. El siglo XIX fue su gran época dorada y por tanto conservan muy bien su riqueza arquitectónica aunque ahora no esté en su esplendor. Las opulentas estaciones de tren o mercados, los palacios, castillos y catedrales de riquísima decoración, hacen olvidar los bombardeos de la Segunda Guerra Mundial y tras ello la instauración del régimen comunista y el desgaste de esta ciudad imperial, pero hay tantos puntos de interés que sigue siendo fascinante pasear por sus peatonales calles y dejarse asombrar por el esplendor de su pasado.

 

En definitiva, el recorrido por el Danubio tiene tanta riqueza cultural y tanta satisfacción recorrer los campos entre maizales y campos de girasoles, que se hace necesario conocer. Aquí no acaba el Danubio, continua atrevesando Rumania hasta llegar al Mar Negro, pero este tramo será objeto de otro nuevo planteamiento

 

José Luis. Ignacio. Pedro. Eduardo. Vicente. Lorenzo y Jesús