El CSN condiciona la prórroga a parada segura y sin poder introducir combustible en el reactor

Debe inspeccionar la vasija si quiere volver a operar. 

El Pleno del Consejo de Seguridad Nuclear (CSN) ha decidido, por tres votos a favor y dos en contra, informar favorablemente la posibilidad de que el Ministerio de Industria, Energía y Turismo modifique la orden ministerial de 29 de junio para permitir una prórroga de un año a la central nuclear de Santa María de Garoña (Burgos), aunque en ese tiempo, la planta deberá permanecer en parada segura y sin combustible en el reactor.

 

Según ha informado el CSN, el organismo regulador ha deliberado durante una semana sobre la solicitud remitida por el departamento que dirige José Manuel Soria, en la que se solicitaba un informe sobre la solicitud de Nuclenor, el titular de Garoña, para que antes del 1 de junio de 2013, se modificara dicha orden ministerial con el objetivo de solicitar la renovación de la autorización de explotación por un período de un año, en el que la central se mantenga sin operar a potencia.

 

El Pleno del CSN condiciona la autorización a que Garoña mantenga durante ese tiempo "en cualquier caso" la situación de "parada segura y sin combustible en el reactor". Además, para reforzar la seguridad de la planta atómica, el regulador ha impuesto la condición de que Nuclenor no pueda introducir combustible en el reactor sin la autorización previa del CSN, en el caso de que se modificara la orden ministerial.

 

Asimismo, para que Garoña pudiera realizar una hipotética carga del combustible, además de solicitar ese permiso tendría que realizar las modificaciones de diseño requeridas y establecidas en los anteriores informes del CSN, así como en las instrucciones técnicas complementarias.

 

Estas instrucciones están relacionadas con los programas de mejora de la seguridad que figuran la vigente Orden Ministerial por la que se autoriza la explotación (relativos al diseño, instalación y puesta en servicio de un nuevo sistema de tratamiento de gases de reserva, las modificaciones sobre el aislamiento de la contención y sus pruebas de fugas, las modificaciones sobre la independencia de los sistemas eléctricos y las modificaciones sobre protección contra incendios).

 

INVERSIONES Y REVISIONES

 

Igualmente, el titular deberá mantener el programa de inversiones y modificaciones de diseño asociadas a las mejoras a implantar, derivadas de las lecciones aprendidas del accidente de la central nuclear Fukushima Dai-ichi, recogidas en el informe de las pruebas de resistencia e instrucciones técnicas complementarias del CSN.

 

Por otro lado, se condiciona a que se efectúe la inspección de la vasija, para descartar la aplicabilidad del suceso, que se produjo en junio de 2012, cuando se detectaron defectos en la vasija de la central nuclear belga de Döel 3 (similar a Garoña).

 

Aún más, se deberá llevar a cabo un programa de inspección de los manguitos de las penetraciones de los mecanismos de accionamiento de las barras de control, de las soldaduras de la vasija, y en general de todos los componentes internos sometidos a la inspección de servicio.

 

El CSN explica que la decisión adoptada se apoya en los informes técnicos y jurídicos solicitados al efecto y que se han analizado en el Pleno a lo largo de esta semana, así como el resultado de las evaluaciones realizadas a principio de 2013 a consecuencia de la decisión de Nuclenor de parar la central y almacenar todo el combustible irradiado en su piscina.

 

Finalmente, el organismo regulador añade que la decisión final ha tenido en cuenta también las condiciones de seguridad analizadas por las direcciones técnicas del Consejo de Seguridad Nuclear con vistas a informar al Ministerio de Industria respecto de las condiciones asociadas a la declaración de cese definitivo de la explotación, dado que esta es la única situación objeto de trámite administrativo, a petición del titular de la central nuclear Santa María de Garoña, en el momento actual.