El Congreso refrenda el carácter "estratégico" del AVE y 'blinda' las inversiones pendientes

Rafael Hernando y José Luis Ayllón

El PNV reprocha a CiU que, cuando Cataluña ya tiene su propia línea, ahora vote en contra y quiera apostar por cercanías.

El Pleno del Congreso ha aprobado una proposición no de ley del PP en la que reafirma el "carácter estratégico" de la Alta Velocidad ferroviaria y se insta al Gobierno a no descuidar las inversiones pendientes.


La iniciativa del Grupo Popular contó con el apoyo del PNV, que tiene pendiente para Euskadi la culminación de la llamada Y vasca, mientras que el PSOE y el BNG optaron por la abstención y CiU, Izquierda Plural y UPyD votaron en contra.

La posición de los nacionalistas catalanes, que apuestan por invertir más en Cercanías tras los problemas detectados en la red catalana, fue contestada por la nacionalista vasca Isabel Sánchez Robles, quien considera un "poco feo" que CiU, una vez que Cataluña ya tiene su línea de AVE hasta Francia, vote ahora en contra de la Alta Velocidad y pida más Cercanías.

EFECTOS POSITIVOS A CORTO Y LARGO PLAZO

En la iniciativa se subraya que "la importancia de la apuesta por construir una nueva red ferroviaria para alta velocidad fue decisiva para optar por el ancho internacional" y permite a España integrarse en las redes transeuropeas de transporte.

"En la actualidad, la alta velocidad ferroviaria es un medio de transporte moderno, competitivo y, para unas distancias como las españolas, constituye una alternativa al transporte aéreo. Además, es mucho más respetuosa con el medio ambiente --argumenta el PP--. Otro beneficio añadido, máxime en estos momentos, es que el AVE está reactivando la obra civil".

Según el PP, "la inversión en infraestructuras de transporte genera efectos sobre el crecimiento económico y el empleo, pudiéndose distinguir dos tipos de efectos sobre la economía: a corto plazo, a través de la actividad constructora; a largo plazo, mediante la influencia de la infraestructura sobre la capacidad productiva de la economía y el subsiguiente efecto sobre la competitividad, riqueza y empleo".

En concreto, recuerda que "la actividad constructora se beneficiará del programa para la próxima conclusión de 1.000 kilómetros de AVE y la conexión de la mayor parte de la red, con la apertura de ocho tramos principales y otros complementarios que implicarán 27 conexiones entre capitales" y una inversión de 3.626 millones.

Además, destaca el incremento de pasajeros en nuestro país a partir de la última política de precios aplicada por Renfe y los contratos internacionales que están logrando empresas españolas en líneas de alta velocidad.

Por todo ello, el Congreso "el carácter estratégico" de las inversiones en alta velocidad e insta al Gobierno a "mantener el nivel de inversión necesario para culminar a la mayor brevedad posible las conexiones ferroviarias de alta velocidad ya planificadas, de manera que se impulse la cohesión territorial, se active el crecimiento económico y se genere empleo".

DUDAS DE CIUDADANOS Y EL TRIBUNAL DE CUENTAS

La iniciativa del PP se registró en respuesta al programa económico de Ciudadanos, en el que puso en cuestión la conveniencia de seguir invirtiendo en Alta Velocidad y apostaba por una reducción de esas partidas para aumentar la dotación de los programas de I+D. Según dijo Rafael Hernando, portavoz del Grupo Popular, si las infraestructuras se midieran en términos de rentabilidad, muchas no se habrían hecho.

Recientemente se dio a conocer también un informe del Tribunal de Cuentas en el que se considera que el actual modelo de financiación de las líneas ferroviarias de Alta Velocidad arroja una "importante incertidumbre sobre la sostenibilidad económica a largo plazo" de esta infraestructura, dado su "elevado endeudamiento".

La institución fiscalizadora advierte además de que esta situación podría agravarse en el futuro, una vez venzan los periodos de carencia de los préstamos que el Banco Europeo de Inversiones (BEI) ha concedido a Adif, promotor y gestor de la red ferroviaria.