El Congreso no acepta que la vacuna contra la varicela vuelva a venderse en las farmacias

Vacunación, vacuna

Convergencia i Unió pedía que Sanidad permitiera que este fármaco, comercializado por Sanofi Pasteur MSD como 'Varivax', pueda venderse de nuevo en farmacias "sin ningún tipo de restricción, ni intervencionismo".

El Congreso de los Diputados ha rechazado una nueva petición de Convergencia i Unió (CiU) para que el Gobierno permita la dispensación de la vacuna de la varicela en oficinas de farmacia ya que, como ha argumentado el PP, su uso hospitalario permite hacer un seguimiento de su administración "bajo la cobertura de la sanidad pública".

  

La iniciativa, que ha contado con la abstención de otros grupos de la oposición como el PSOE o La Izquierda Plural, pedía que el Ministerio de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad permitiera que este fármaco, comercializado por Sanofi Pasteur MSD como 'Varivax', pueda venderse de nuevo en farmacias "sin ningún tipo de restricción, ni intervencionismo".

  

La diputada nacionalista Conxita Tarruella, autora de la iniciativa, ha considerado "injusto" que los padres que quieran vacunar a sus hijos no puedan comprar libremente dicho fármaco y tengan que desplazarse al extranjero para conseguirlas, "mientras que en el resto de países de Europa se puede adquirir en las farmacias".

  

Además, ha avisado de que esta decisión puede provocar un aumento de casos en España que ha cifrado en 300.000 contagios más al año, y recuerda que de todos ellos entre el 10 y 15 por ciento suele presentar complicaciones, "algunas de ellas graves".

  

Sin embargo, la diputada 'popular' María Felicidad Rodríguez ha argumentado que esta vacunación debe hacerse con prescripción médica, "bajo la cobertura de sanidad pública y sin necesidad de acudir a la sanidad privada u otros países".

  

De hecho, ha recordado que la falta de control de esta vacuna había propiciado un aumento de dosis consumidas entre 2009 y 2012 que habían propiciado un aumento de la cobertura de vacunación de hasta el 40-50 por ciento, con el consiguiente riesgo de que se produjeran "cambios en la morbilidad de la enfermedad".

  

"Es irresponsable plantear que no haya ningún tipo de restricción", ha defendido, al tiempo que ha recordado que el Ministerio hará un seguimiento para ver cómo afecta a la población las pautas de vacunación acordadas entre Sanidad y las comunidades para esta y otras vacunas.

  

Por su parte, la diputada socialista Guadalupe Martín también ha insistido en que se debe garantizar un calendario vacunal único y un acceso "equitativo y gratuito" al mismo, "sin exclusiones".

  

Otros grupos como PNV o La Izquierda Plural se han abstenido en la votación pese a que, como ha reconocido el diputado de Izquierda Unida (IU) Gaspar Llamazares, la decisión de Sanidad de restringirla a uso hospitalario favorece situaciones de desigualdad y "hace que quienes acceden al hospital privado puedan vacunarse y el resto no".