El Congreso Internacional Teresiano sobre Las Moradas entra en su recta final

La riqueza del libro de “Las Moradas” de Santa Teresa de Jesús ha ido quedando patente a lo largo de toda la semana, durante la celebración del Congreso Internacional Teresiano organizado por el CITeS. Ya cuando el Congreso ha entrado en su fase final, todavía siguen emergiendo diversas perspectivas que, además de dejar constancia de la actualidad de la obra teresiana, han ofrecido nuevas pautas para una comprensión mejor y una aplicación a la vida de cualquier ser humano

Según indican desde la organización, se podría decir que el eje que ha dado unidad a las diversas ponencias de la jornada ha sido la cuestión antropológica. Como contextualización de los temas que se fueron desarrollando, se inició la jornada con la presentación de la antropología subyacente al libro de Las Moradas.

 

La profesora de la Universidad Católica de Santiago de Chile, Agustina Serrano, afirmo que ante el enigma de la finitud como espanto Teresa devela una latente antropología unificada, relacional. El misterio de la unidad en la diversidad remite a la alteridad y lanza hacia un proyecto esperanzado, de tal modo que el ser humano se descubre dignificado y potenciado hacia la divinización. Así el misterio humano se devela gracias al Espíritu que plenifica hacia la resurrección.

 

Lo peculiar de la antropología es, también, la necesidad de tener en cuenta la realidad cultural propia de cada puebo. UN eemplo de todo ello fue a exposición del carmelita de Malawi, Georges Tambala, que presentó una clara aplicación del contenido de las Moradas a la realidad del hombre africano. Una muestra más de cómo Teresa de Jesús es capaz de iluminar realidades aparentemente tan diferentes desde el punto de vista cultural.

 

La carmelita descalza italiana, Cristiana Dobner, en su ponencia sobre “la morada transversal”, afirmaba que la historia demuestra una Morada no prevista y no descripta por Teresa pero por ella misma generada dentro de la historia; el proceder de algunas personas no corresponde al recorrido dibujado por el Castillo Interior de Teresa, sin embargo lo recorren: escritores como G. Stein, E. Cioran, R. Carver e J. Kristeva se nos presentan, a pesar de las apariencias contrarias, atraídos y cercanos a Teresa de Jesús.

 

Otro aspecto de gran relevancia en el itinerario que nos traza Teresa de Jesús es la experiencia de la noche, de las crisis… La mística abulense tiene en cuenta todos los aspectos que forman parte de la experiencia humana más real. La teóloga Teresa Gil nos propuso una lectura del Catillo teresiano “desde la oscuridad inicial en la que se encuentra el “aventurero del espíritu”, hasta la más clara luminosidad cuando llega a la séptima morada”, subrayando que “todo el camino se recorre atravesando distintas noches o situaciones críticas, que forman parte del proceso”.

 

Una orientación más práctica tuvieron las dos comunicaciones que se presentaron al final de la jornada: la teóloga uruguaya, C. Mancini, presento una perspectiva pastoral de las Moradas de Teresa en relación con los Ejercicios de San Ignacio. Y la mexicana, Claudia Morales, ofreció una visión dinámica del proceso trazado por Teresa en el Castillo, bajo el título “Entra como puedas: una invitación a la experiencia del Amor trascendente”