El Clínico mantiene su unidad de trasplante de corazón un año después de la 'amenaza' de cierre

La organización nacional de trasplantes recomendó hace un año trasladar la actividad de los centros con pocas operaciones a otros con más actividad, una medida que dejaba sin unidad cardíaca a Castilla y León. El acuerdo para compartir recursos con otras comunidades, salida de Sacyl para evitarlo.

La unidad de insuficiencia cardíaca del Hospital Clínico de Valladolid mantiene su actividad un año después de que la Organización Nacional de Trasplantes (ONT) recomendara reducir de 18 a 14 las unidades de este tipo que funcionan en España, lo que significaba el cierre de la única unidad de este tipo en Castilla y León. El motivo, que atendía un número reducido de cirugías al año lo que recomendaba pasar su actividad a hospitales con más operaciones.

 

Sin embargo, España sigue contando actualmente con 18 unidades de trasplante cardiaco a pesar de que hace un año el Ministerio de Sanidad, a través de la Organización Nacional de Trasplantes (ONT), recomendó a las comunidades eliminar aquellas que realizaran menos de 15 operaciones al año. En un documento sobre 'Criterios de planificación de trasplantes', presentado en noviembre de 2013, la ONT estableció que la actividad deseable para estas unidades debería de ser de 20 trasplantes al año por equipo, con una actividad mínima tolerable de 15, algo que no cumplen todas las unidades actuales, con el argumento de que permitiría obtener mejores resultados.

 

"Si yo me tengo que trasplantar en una unidad que hace 10 o en otra que hace 40 trasplantes al año, yo me iría a la de 40", apuntó entonces el director de la ONT, Rafael Matesanz, dado que la experiencia pone de relieve que a mayor actividad los resultados son mejores. "Se acumula experiencia por parte de todo el mundo, tanto cirujanos, clínicos, intensivistas", incidía.

 

Este criterio dejaba fuera al Hospital Clínico de Valladolid, única unidad de Castilla y León para el trasplante de corazón, y que estaba entre los que se recomendaba eliminar. Inmediatamente, la Junta salió al paso y confirmó que iba a mantener el permiso del hospital para hacer este tipo de operaciones y que se buscarían acuerdos con comunidades limítrofes para optimizar el uso de la unidad y aumentar el número de operaciones anuales.

 

El titular de Sanidad, Antonio María Sáez Aguado, compareció entonces para explicar las conversaciones con centros de autonomías limítrofes para cerrar una asociación de unidades de trasplante de corazón. El objetivo es que la de Castilla y León añada “equipos”, “experiencia” e incremente la población de referencia, con el fin de dar una mejor atención a los pacientes. También, Sáez Aguado señaló que esta solución permitirá al Clínico mantener el conocimiento, la tecnología y la técnica acumulada en los últimos 12 años. El consejero desveló que la ONT conocía también el interés de Castilla y León por cerrar un acuerdo con hospitales de Cantabria, Aragón, Asturias o Madrid. Por ello, Sáez Aguado reconoció su sorpresa por las declaraciones de Matesanz. Sobre el centro que realizará los trasplantes ante una futura unión, el consejero señaló que es un “problema” que deben consensuar los profesionales sanitarios y recordó algunos informes sobre cardiología que cuestionan la “descentralización” de las prestaciones.

 

De esta forma, el consejero envió un mensaje de tranquilidad a los pacientes con insuficiencia cardíaca, ya que sostuvo que el 99,97 por ciento seguirán siendo atendidos en Castilla y León. Sobre los trasplantes, indicó que serán intervenidos en el Clínico o en otro hospital cercano, aunque su seguimiento se realizará en su entorno.

 

Sáez Aguado señaló que con el paso de los años los trasplantes de corazón se han reducido notablemente debido al desarrollo de los tratamientos y diagnósticos, algo que consideró un “logro”. Por ello, señaló que la organización sanitaria debe adaptarse a los cambios clínicos que se produzcan y avanzó que en los próximos meses se conocerán otras asociaciones con hospitales en distintas materias. También, aprovechó para desvincular estas reformas con medidas económicas, ya que señaló tienen que ver con la calidad y la seguridad.

 

 

POCAS INTERVENCIONES

 

Según datos de 2012, los últimos disponibles, la media nacional en este tipo de trasplantes está en 13,3 al año, en parte porque las unidades de Murcia, Navarra, Zaragoza, Asturias, Valladolid y la del Clínic de Barcelona no siquiera han alcanzado esta actividad mínima en los últimos cinco años. De hecho, algunas como la del Virgen de la Arrixaca murciano apenas realizó tres trasplantes de corazón en 2011.

 

La Unidad de Trasplante Cardíaco del Hospital Clínico Universitario de Valladolid, autorizada el 30 de julio de 2001, ha realizado más de cien trasplantes desde entonces; en los primeros años, llevó a cabo entre diez y once implantes, sin embargo en 2012 realizó cinco y a finales de 2013 llevaba tres, con siete pacientes en lista de espera para ser operados. Esta unidad, referencia para toda la Comunidad, atiende a más de 1.000 enfermos, ya que el trasplante se presenta como la última solución, cuando no existen otras alternativas.

 

Pese a esta baja actividad y la recomendación de hace un año, Matesanz ha reconocido a Europa Press que ha habido algunos contactos entre algunas comunidades, principalmente del Gobierno de Castilla y León con Madrid, pero "a día de hoy no ha habido modificaciones""Es complicado llevarlo a cabo. Siguen realizando trasplantes, pero siguen teniendo una actividad baja", ha explicado, recordando que su recomendación se basaba en estándares internacionales.

 

"Seguimos pensando que es una recomendación razonable, una unidad de trasplante debe tener una actividad óptima, estar más rodada y hacer un mínimo al año (...) Pero luego son las comunidades las que tienen que adoptar una decisión que puede ser complicada", admite.

 

 

PUEDEN HACER EL ESTUDIO PREVIO Y EL SEGUIMIENTO POSTERIOR

 

No obstante, Matesanz ha defendido que esta concentración de actividad no debe conllevar necesariamente el cierre, ya que tanto el estudio previo y la preparación como el seguimiento posterior se puede seguir llevando en éstas para aprovechar toda su experiencia.

 

Esta baja actividad se debe a que en los últimos años se ha producido un mejor manejo de la insuficiencia cardiaca que ha hecho posible, junto a los cambios epidemiológicos, que se reduzca la lista de espera para un trasplante y que las indicaciones de trasplante son mucho menores que hace diez años.

 

De hecho, mientras hace 10 años se realizaban más de 300 trasplantes de corazón al año, en los últimos tres años se han realizado menos de 250 y actualmente sólo hay 90 pacientes en lista de espera.

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